En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Gandhi.


Mostrando entradas con la etiqueta psicópatas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicópatas. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de abril de 2012

“El capitalismo premia rasgos del psicópata”



A Ronson le horroriza trabajar en una oficina llena de gente. /GORKA LEJARCEGI

Se revuelve el pelo con las manos constantemente y manosea el tenedor antes de que lleguen las tres tapas que ha pedido para comer. “Soy muy nervioso, me preocupo mucho por todo. Eso significa que no soy un psicópata”. Jon Ronson (1967), escritor y periodista británico, presenta en España su último libro, ¿Es usted un psicópata?, en el que señala a las altas esferas políticas y empresariales como tales. “Y no hablo de nadie con quien no me haya reunido”.
Algún anónimo, sin embargo, se ha dado por aludido y le ha enviado un correo amenazante. Le dio siete días para disculparse, el plazo ha pasado: “Y sigo vivo”. Está tranquilo porque, aunque posiblemente el anónimo sea un psicópata, nadie sabe dónde vive y nunca va a la redacción del periódicoThe Guardian, para el que trabaja. “Solo soy vulnerable cuando voy al Starbucks a por mi desayuno y podría tirarle el café y salir corriendo”, bromea.

El periodista señala en un libro a algunos políticos como desequilibrados
Le gusta trabajar en casa porque se declara introvertido. “La idea de trabajar en una oficina llena de gente me horroriza”, confiesa. Cree que su timidez es una ventaja para ser periodista, porque es bueno pasar un cierto “sufrimiento” para hablar con alguien. Él lo ha sentido en los dos años que ha pasado entrevistando a psicópatas en centros médicos y en despachos de grandes empresas. El resultado tiene un tono humorístico a pesar de la gravedad de su tesis: “Ellos dirigen el mundo”. Se hace de rogar para dar un nombre. “Con el libro enseño a identificarlos y que la gente se atreva a husmear en los corredores del poder para identificarlos”. Finalmente, entre un bocado a sus mejillones y otro al atún de la periodista, se lanza: “Berlusconi sería un prototipo”.
No tener remordimientos, no sentir empatía, ser un manipulador, tener un ego inflado o mentir de manera patológica son algunos de los 20 rasgos —para ser psicópata hay que cumplir al menos 16— que, según Ronson, caracterizan a los líderes empresariales y políticos. Pero ¿cómo han llegado a dominar el mundo? “Porque el sistema capitalista premia ciertas características del psicópata. Por eso, mucha gente actúa sin escrúpulos aunque no lo sean”. Con las manos en constante movimiento sobre su plato para el pan, que ha utilizado para comer sus raciones, Ronson desvela que al escribir el libro ha descubierto la solución a una de las grandes preguntas de la vida. “¿Por qué el mundo es como es? La respuesta son los psicópatas”. “Son los causantes de la crisis financiera”, añade en otro momento.
Pero, afortunadamente, esta revelación no ha resuelto todas sus dudas. “¿Por qué los españoles comen tanto jamón? ¿Se vive más?”. Puede que ese sea el siguiente misterio que desentrañe, una de las cosas que más le gustan —los misterios, no el jamón—. Pero eso será después de que termine su siguiente libro sobre errores judiciales. También con tono humorístico. “Si no, sería uno más de los que se han escrito sobre el tema”. No hay tiempo para los postres, la ansiedad que dice que sufre hace su aparición y, preocupado por tener que marcharse —“me preocupo por todo”—, aún pregunta si una hora de conversación es material suficiente para la entrevista.
El País


Nota: Otro artículo sobre los psicópatas que nos gobiernan. 

Uno de cada diez empleados de Wall Street es un psicópata


PDF
Uno de cada 10 empleados en Wall Street es probablemente un psicópata clínico, escribe Sherree DeCovny en un número a punto de aparecer en la publicación comercial CFA Magazine. Entre el conjunto de la población, la proporción está cercana al uno por ciento.

“Un psicópata financiero puede presentar un perfil perfectamente equilibrado para el puesto de trabajo de director ejecutivo, director, compañero de trabajo y miembro del equipo porque sus características destructivas son prácticamente invisibles”, escribe DeCovny, que reúne la investigación de varios psicólogos para su trabajo, el cual sugiere de forma optimista que las firmas financieras no contratan a psicópatas extremos.

Desde luego, el comportamiento psicópata típico es de amplio espectro. En un extremo está Bateman, retratado por Christian Bale, en la película del 2000 “American Psycho” como un banquero de inversiones que en realidad asesina a la gente sin el menor remordimiento. Cuando los profesionales de la sanidad hablan acerca de los “psicópatas” tienen en consideración un amplio rango de comportamiento.

Un psicópata clínico es brillante, gregario y encantador, escribe DeCovny. Miente fácilmente y a menudo, y puede tener el problema de sentir empatía por otra gente. Probablemente es también alguien más dispuesto a aceptar riesgos peligrosos, sea porque no conoce las consecuencias, sea porque no se preocupa.

Una predisposición al riesgo puede parecer un rasgo comercial positivo en Wall Street, en donde las grandes jugadas a veces conllevan grandes recompensas. Pero para la gente de la que DeCovny está hablando, los resultados importan menos que las jugadas en sí mismas, y el subidón químico de serotonina y endorfinas que las acompañan.

Es apenas la primera vez que la enfermedad mental ha sido equiparada con cierta capacidad para el éxito profesional, especialmente en  el sector financiero, en donde algunos especuladores (stock traders) en realidad han puntuado más alto que psicópatas diagnosticados en pruebas que miden el espíritu competitivo y la atracción por el riesgo Algunos psicólogos llevan tiempo afirmando que las cualidades que sirven para un político o corredor de bolsa de éxito son también los mismos rasgos que los psicópatas lucen abundantemente.

Otros investigadores lo generalizan a los patrones como especie, afirmando que alrededor del 4 por ciento de todos los ejecutivos son psicópatas, y que su relativa falta de escrúpulos es lo que los ayuda a destacar especialmente en los negocios.

Al mismo tiempo, el entorno rápidamente cambiante y de gran presión de Wall Street, probablemente ponga en peligro la salud mental de algunos de sus empleados. Un estudio reciente encontró que muchos banqueros jóvenes sufren alcoholismo, insomnio, trastornos alimenticios y otras dolencias relacionadas con el estrés al cabo de pocos años en el puesto.

Los corredores de bolsa también han mostrado una tendencia a experimentar depresión clínica en una proporción más de tres veces mayor que la población en general.

DeCovny escribe que para alguien con un problema “latente” de juego compulsivo, un puesto de corredor de bolsa puede desencadenar respuestas patológicas que conduzcan a la persona a un patrón creciente de mentiras, deudas e incluso malversación y fraude.

Una persona con este problema se sentiría satisfecha con una enorme pérdida porque obra en su cerebro una particular forma de recompensa, lo cual, según DeCovny puede explicar las actividades de algunos corredores de bolsa notorios granujas como Kweku Adoboli, Jerome Kerviel y Nick Leeson, tres hombres que jugaron y perdieron un equivalente conjunto de 10.300 millones para sus instituciones a los largo de los últimos 17 años.

Alexander Eichler es un periodista económico que escribe en The Huffington Post

Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Raventós
Autor/a: Alexander Eichler
Fuente: sinpermiso.info

Nota:
Este no es el primer estudio que plantea las mismas conclusiones

"Los ‘broker’ son más peligrosos que los psicópatas, según un estudio"