En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Gandhi.


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martes, 17 de mayo de 2011

CARTA ABIERTA DEL NOBEL ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL AL NOBEL BARACK OBAMA.

De Nobel a Nobel
Carta abierta a Barack Obama


Presidente de los Estados Unidos de Norteamerica

Estimado Barack


Al dirigirte esta carta lo hago fraternalmente y a la vez para expresarte
la preocupacion e indignacion por la destruccion y muerte sembrada en
varios paises, en nombre de la "libertad y la democracia", dos palabras
prostituidas y vaciadas de contenido. Termina justificando el asesinato y
es festejada como si se tratase de un acontecimiento deportivo.


Indignacion por la actitud de sectores de la poblacion de los EEUU, de
jefes de Estado europeos y de otros paises que salieron a apoyar el
asesinato de Bin Laden, y tu complacencia en nombre de una supuesta
justicia. No buscaron detenerlo y juzgarlo por los crímenes supuestamente
cometidos, lo que genera mayor duda. El objetivo fue asesinarlo.


Los muertos no hablan y el miedo al ajusticiado que podria decir cosas no
convenientes para los EEUU., se convirtio en asesinato para asegurar que
"muerto el perro se termino la rabia", sin tener en cuenta que no hacen
otra cosa que incrementarla.


Cuando te otorgaron el Premio Nobel de la Paz, del cual somos
depositarios, te envie una carta que decia:"Barack me sorprendio mucho
que te hayan otorgado el Nobel de la Paz, pero ahora que lo tienes debes
ponerlo al servicio de la Paz entre los pueblos, tienes toda la
posibilidad de hacerlo, de terminar las guerras y comenzar a revertir la
grave situacion que vive tu pais y el mundo".


Sin embargo has incrementado el odio y traicionado los principios
asumidos en la campa#a electoral ante tu pueblo, como poner fin a las
guerras en Afganistan e Irak y cerrar las carceles en Guantanamo y Abu
Graib en Irak. Por el contrario, decides comenzar otra guerra contra
Libia, apoyada por la OTAN y la vergonzosa resolucion de las Naciones
Unidas de apoyarla, cuando ese alto organismo, empeque#ecido y sin
pensamiento propio, ha perdido el rumbo y esta sometido a las veleidades
e intereses de las potencias dominantes.

La base fundacional de la ONU es la defensa y promocion de la Paz y
dignidad entre los pueblos. Su preambulo dice "Nosotros los pueblos del
mundo."hoy ausentes de ese alto organismo.


Quiero recordar a un mistico y maestro que tiene en mi vida una gran
influencia, el monje trapense de la Abadia de Getsemaní en Kentucky,
Tomas Merton que dice" La mayor necesidad de nuestro tiempo es limpiar la
enorme masa de basura mental y emocional que atasca nuestras mentes y
convierte toda vida politica y social en una enfermedad de masas. Sin esa
limpieza domestica no podemos comenzar a ver. Si no vemos no podemos
pensar"-


Eras muy joven Barack durante la guerra de Vietnam, tal vez no recuerdes
la lucha del pueblo norteamericano por oponerse a la guerra. He
compartido y acompa#ado a los veteranos de guerra de Vietnam, en
particular a Brian Wilson y sus compañeros quienes fueron victimas de esa
guerra y de todas las guerras.


Tomas Merton, frente a un matasellos del correo que acababa de llegar
"The U.S. Army, key to peace (El ejercito U.S., clave de la paz)"decia:
"Ningun ejercito es clave de la paz. Ninguna nacion tiene la clave de
nada que no sea la guerra. El poder no tiene nada que ver con la paz.
Cuando mas aumentan los hombres el poder militar, mas violan la paz y la
destruyen".


Debemos proteger la VIDA para dejar a las generaciones futuras una
sociedad mas justa y fraterna, restableciendo el equilibrio con la Madre
Tierra. Si no reaccionamos para cambiar la situacion actual de la
soberbia suicida a que estan arrastrando a los pueblos, sera difícil
salir y ver la luz. La humanidad merece un destino mejor.


Sabes? la esperanza es como el loto que crece en el fango y florece en
todo su esplendor mostrando su belleza. Leopoldo Marechal, un gran
escritor argentino, decía que: "del laberinto se sale por arriba".


Y pienso, Barack, que despues de seguir tu ruta equivocando caminos, te
encuentras en un laberinto sin poder encontrar la salida y te entierras
mas y mas en la violencia, devorado por el poder dominacion, y crees
tener el poder que todo lo puede y que el mundo esta a los pies de los
EEUU. Son tan largas las atrocidades cometidas por los diferentes
gobiernos de EEUU en el mundo. Es una realidad dolorosa, pero tambien
existe la resistencia de los pueblos que no claudican frente a los
poderosos.


A Bin Laden, supuesto autor ideologico del ataque a las torres gemelas,
lo identifican como el Satan encarnado que aterrorizaba al mundo, lo
se#alaban como el "eje del mal", y eso les ha servido para declarar las
guerras que el complejo industrial militar necesita para colocar su
productos de muerte.


No debes ignorar que investigadores del tragico 11 de septiembre, se#alan
que el atentado tiene mucho de "autogolpe", como el avion contra el
Pentagono y el vaciamiento anterior de las oficinas de las torres;
atentado que dio motivo para desatar la guerra contra Irak y Afganistan y
ahora contra Libia; argumentando en la mentira que todo lo hacen para
salvar al pueblo, en nombre de "la libertad y defensa de la democracia".
Y con total cinismo dicen que la muerte de mujeres y ni#os son "da#os
colaterales".


La palabra esta vaciada de valores y contenido. Al asesinato, lo llamas
muerte y por fin EEUU ha "muerto" a Bin Laden. No trato de justificarlo
bajo ningun concepto, estoy en contra de todo terrorismo tanto de esos
grupos armados, como del terrorismo de Estado que tu pais ejerce en
diversas partes del mundo apoyando a dictadores, imponiendo bases
militares e intervencion armada, ejerciendo la violencia para mantenerse
por el terror en el eje del poder mundial. ¿Hay un solo "eje del mal"?


La Paz, es una dinamica de vida en las relaciones entre las personas y
los pueblos; es un desafio a la conciencia de la humanidad, su camino es
trabajoso, cotidiano y esperanzador, donde los pueblos son constructores
de su propia vida y de su propia historia. La Paz no se regala, se
construye y eso es lo que te falta muchacho, coraje para asumir la
responsabilidad historica con tu pueblo y la humanidad.

No puedes vivir en el laberinto del miedo y la dominacion, desconociendo
los Tratados Internacionales, los Pactos y Protocolos, que firman y a la
par transgreden una y otra vez. ¿Cómo puedes hablar de la Paz si no
quieres cumplir con nada, salvo con los intereses de tu pais?


¿Como puedes hablar de la libertad cuando tienes en las carceles a
prisioneros inocentes en Guantanamo, en los EEUU, en Irak y en
Afganistan?


¿Como puedes hablar de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos
cuando los violas permanentemente y bloqueas a quienes no comparten tu
ideologia y deben soportar tus abusos?


¿Como puedes enveas fuerzas militares a Haiti despues del devastador
terremoto y no ayuda humanitaria a ese sufrido pueblo?


¿Como puedes hablar de libertad si masacras a los pueblos del Oriente
Medio y propagas conflictos interminables que desangra a los palestinos e
israelitas?


Barack. mira para arriba de tu laberinto, puedes encontrar la estrella
que te guie, aunque sepas que nunca podras alcanzarla, como bien lo dice
Eduardo Galeano. Busca ser coherente entre lo que dices y haces, es la
única forma de no perder el rumbo. Es un desafío de la vida. El Nobel de
la Paz es un instrumento al servicio de los pueblos, nunca para la
vanidad personal.


Te deseo mucha fuerza y esperanza y esperamos que tengas el coraje de
corregir el camino y encontrar la sabiduria de la Paz.



Adolfo Perez Esquivel


Buenos Aires, 5 de mayo del 2011



Un dia como hoy, hace 34 años volvi a la vida, tuve un vuelo de la muerte
durante la dictadura militar argentina apoyada por los EEUU. Gracias a
Dios sobrevivi y tuve que salir del laberinto por arriba de la
desesperacion y descubrir en las estrellas el camino para poder decir
como el profeta:"la hora mas oscura es cuando comienza el amanecer".

lunes, 9 de mayo de 2011

Por quién doblan las campanas

por Cristian Joel Sánchez (Chile)

Por quién doblan las campanas
por Cristian Joel Sánchez (Chile)
"La muerte de todo hombre me disminuye, porque formo parte de la Humanidad...". Es el pensamiento del poeta inglés John Donne y más de una vez lo he insertado en alguno de mis artículos. El gran escritor Ernest Hemingway lo puso como epígrafe de su novela "Por quién doblan las campanas" porque la frase de Donne se completa diciendo "...por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas: están doblando por ti".
Hoy, o ayer si usted lee este escrito más tarde, ha muerto otro hombre sumado a los millones que diariamente mueren en todas partes del mundo por una infinidad de causas, enfermedades, accidentes, violencia, suicidios o simplemente completando el ciclo de la vida luego de una existencia longeva y quizás placentera. El hombre al que me refiero murió asesinado, pero no de la manera corriente como se mata a un ser humano, si es que existen formas corrientes para ello. Este individuo murió en un estilo que en las últimas décadas ha ido ocupando los primeros lugares de la moda siempre renovada de matar: un comando de elite, previamente muy bien entrenado física y mentalmente para el crimen, ubica en no importa cuál lugar del mundo, a su víctima. Para eso utiliza los más sofisticados e increíbles adelantos de la ciencia puesto al servicio de los homicidas, rastreo satelital, sistemas de escucha transoceánicos e infinitamente sensibles, detectores de los más mínimos cambios físicos y estructurales de la presa y de su entorno, sin olvidar los viejos métodos que a la postre resultan los más infalibles, como es hacer correr dinero a raudales comprando hasta a la más firme de las conciencias que sucumben cuando la cifra de los dólares adiciona varios ceros.

El método de esta práctica de crímenes, es nuevo solamente en cuanto a la tecnología incorporada aportada por el progreso, porque el arte de eliminar molestos contrincantes es tan viejo como la vida misma, sólo que antes se perpetraba el magnicidio a lo bruto, mazazos con una quijada de burro como le tocó al malogrado Abel, o un diluvio de estocadas de esas que borraron a Cesar del mapa, amén de los balazos a larga distancia que le costaron la vida a los Kennedy, por sólo por nombrar mínimos ejemplos.
En el siglo actual esto se ha perfeccionado. Los monstruosos poseedores de monstruosas tecnologías son omniscientes y omnipresentes como el ojo de Dios. No tienes dónde esconderte en este planeta si ellos han decidido matarte, ni aun debajo de la tierra como Hussein, a menos que ya estés muerto.

La muerte del hombre al que me refiero, difícilmente le va a usted a disminuir como a John Donne le disminuía la muerte de cualquier ser humano. Esto porque usted y gran parte de la humanidad a la cual usted pertenece, ha sido aleccionada sistemáticamente, desde los más altisonantes argumentos hasta los más sutiles mensajes subliminales, en el convencimiento que el hombre asesinado hace pocas horas merecía no sólo la muerte, sino también que su cuerpo fuera lanzado al mar como pasto de los tiburones, que fue lo mismo que arrojárselo a los perros.

Usted ha oído y ha visto en despacho directo por la televisión los "horrores" del terrorismo musulmán. Le mostraron minuto a minuto como se iban desmoronando las torres del corazón financiero de EE.UU. Le mostraron también el espanto de los cuerpos destrozados que quedaran entreverados en los fierros de los vagones en la estación madrileña de Atocha. El 99%, si acaso no el 100% de los habitantes del planeta saben de estos dos crímenes del terrorismo. Y si algún detalle se le pudo olvidar, Hollywood ya se lo ha recordado todos estos años en varias películas generadoras de pingües ganancias para sus productores.
Pero, querido lector o lectora, ¿conoce usted la otra cara de la moneda terrorista? Usted que ha sido el espectador en directo de la muerte de más de 3.000 norteamericanos bajos los escombros de las Torres Gemelas y algunos cientos en Atocha, permita preguntarle, ¿ha oído usted hablar de Luis Posada Carriles? ¿Hubo en nuestros canales de TV algún programa especial, un documental, o un mínimo comentario sobre este hecho vergonzoso protagonizado por la justicia norteamericana pocos días antes de matar al líder de Al Qaeda? Nuestro gobierno, que se unió al "júbilo" mundial por la muerte de Bin Laden, ¿ha emitido un juicio público sobre el tema del terrorista Posadas Carriles que hace dos semanas fuera sobreseído por los tribunales norteamericanos dejándolo en libertad, siendo un terrorista neto y sin atenuantes si lo miramos con el mismo prisma con el cual el gobierno yanqui califica a Osama Bin Laden?.

Bueno, pero quién es este individuo, dirá usted. He aquí una mínima muestra del "currículum vitae" de este terrorista. El 6 de octubre de 1976 este sujeto, furibundo anticastrista, declarado ¨héroe del anticomunismo" por sus protectores, puso una bomba en el vuelo comercial 455 de Cubana de Aviación. La nave, tal como lo programó este asesino, exploto en el aire matando a sus casi 100 pasajeros incluida la tripulación, hecho que le habría horrorizado a usted tanto como los crímenes de Bin Laden, de haberlo sabido. Fue también el organizador de varios atentados con bombas perpetrados en hoteles de la capital cubana en 1997, con el fin de boicotear, a costa de la vida de los residentes, el creciente turismo a esa nación que le representaba un alivio económico ante más de 50 años de bloqueo mantenido por EE.UU. Todos estos hechos los reconoció ufanándose públicamente en una entrevista aparecida en The New York Times en el mes de julio de 1998. Agréguele a esto su condición de ex miembro del ejército norteamericano, agente de la CIA, y autor de múltiples asesinatos y torturas ejecutadas todas con su propia mano.

¿Qué ocurrió con él, se pregunta usted, ya que en ningún medio se habla de su historia? Ocurrió con él que ningún comando de elite del ejército norteamericano, tratándose de un terrorista, entró a su casa a saco y le acribilló para luego arrojar su cuerpo a los carroñeros. Nada de eso, amigo mío: como decíamos antes, y frente a la presión de algunas organizaciones dignas dentro de USA y en el exterior, fue llevado a las tribunales para juzgarlo por...¿la muerte de pasajeros de un avión tan inocentes como los de las Torres Gemelas? ¿Por los asesinatos y bombazos en territorio de otro país al estilo como hacen los miembros de Al Qaeda? ¡No, señores! Se le acusó de no cumplir con algunas formalidades de la ley de inmigración al entrar a EE.UU. es decir, le faltaban un par de timbres en su pasaporte. Fue sobreseído, repetimos, de estos "cargos" por el alto tribunal de justicia norteamericano hace pocos días y ahora vive satisfecho de sí mismo en Miami protegido por los mismos que a esta horas matan en Medio Oriente, que torturan en Guantánamo, que derriban gobiernos que no les son afines, pero que ayer fueron los héroes de la operación "antiterrorista" que eliminó al tenebroso cabecilla de Al Qaeda.  
 
Cuestionar la muerte de Bin Laden es, sin duda, difícil sin atraerse el repudio de muchos lectores que, con honestidad, se han visto horrorizados por el accionar de los acólitos del líder árabe. Es más fácil unirse al aplauso de las mayorías que hoy cantan como el coro griego en torno a estos paladines de la lucha contra el terrorismo. Tiene usted toda la razón, querido lector, en unirse al aplauso. Pero déjeme hacer una pequeña salvedad a través de una sabia frase dicha por Miguel de Unamuno cuando los fascistas de Franco invadieron la Universidad de Salamanca de la cual él era Rector:
"Venceréis porque poseéis más fuerza bruta. Más no convenceréis. Para convencer es necesario persuadir y para persuadir es necesario tener lo que os falta: la razón y el derecho en la lucha".  ( Venceréis pero no convenceréis: el discurso de Unamuno )

piensaChile

Bin Laden: expertos ONU se refieren al uso de la fuerza letal

6 de mayo, 2011
Osama bin Laden: discurso de los Relatores Especiales de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales y del Relator Especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo
GINEBRA – El Relator Especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heyns, y el Relator Especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, Martin Scheinin, hacen pública la siguiente declaración:
“Los atentados terroristas son la antítesis de los derechos humanos, en particular  del derecho a la vida. En ciertos casos excepcionales, el uso de la fuerza letal puede ser permisible como último recurso de acuerdo con los estándares internacionales en el uso de la fuerza, con el fin de proteger la vida, incluido en operaciones contra terroristas. Sin embargo, la norma debe ser que los terroristas sean tratados como con criminales, a través de procesos legales de arresto, juicio y castigo emanado de una decisión judicial.
Las acciones que emprenden los Estados en el combate contra el terrorismo, especialmente en casos relevantes, establecen precedentes sobre cómo se tratará el derecho a la vida en instancias futuras.
Respecto del reciente uso de fuerza letal contra Osama bin Laden, los Estados Unidos de América deben revelar los hechos con el fin de permitir una evaluación en términos de los estándares internacionales de derechos. Por ejemplo, será particularmente importante saber si el plan de la misión contemplaba esfuerzos para capturar a Bin Laden.
El Relator Especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heynes, es profesor de Derechos Humanos en la Universidad de Pretoria, Sudáfrica, y codirector del Instituto para Derecho Internacional y Comparado en África. Fue decano de la Facultad de Derecho y Director del Centro de Derechos Humanos de la misma universidad. Él se ha involucrado en iniciativas de amplio alcance sobre Derechos Humanos en África y ha asistido a varias entidades internacionales, regionales y nacionales en temas de derechos humanos.
Más información (en inglés): http://www2.ohchr.org/spanish/issues/executions/index.htm 
Martin Scheinin fue nombrado Relator Especial para la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo por la anterior Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en agosto de 2005. Su mandato fue renovado por el Consejo de Derechos Humanos en octubre de 2010. Como Relator Especial, es independiente de cualquier gobierno y sirve en su capacidad personal. Es profesor de Derecho Internacional Público en el Instituto Universitario Europeo, en Florencia.
Más información: http://www2.ohchr.org/english/issues/terrorism/rapporteur/srchr.htm
ACNUDH, página de país – Estados Unidos: http://www.ohchr.org/EN/Countries/ENACARegion/Pages/USIndex.aspx
Para mayor información y solicitudes de prensa, por favor contactar a la señora Pasipau Wadonda-Chirwa (Tel: +41 22 917 9252 / email: pwadonda-chirwa@ohchr.org) o al señor Nikolaus Schultz (Tel: +41 22 917 9402 / email: nschultz@ohchr.org), o escribir a eje@ohchr.org o srct@ohchr.org.

Agencia AP exigió al ejército de EU material gráfico de muerte de Bin Laden

Presentó demanda

La agencia de noticias Associated Press (AP) presentó una demanda contra el ejército estadounidense para tener acceso a las fotografías y videos de la muerte de Osama Bin Laden, líder de la red terrorista Al Qaeda.

La demanda fue presentada luego de que la Casa Blanca anunciara que no difundiría las fotografías del operativo "Gerónimo"  donde cayó abatido Bin Laden.

Además de que tampoco sería difundido el video donde se grabó el ritual musulmán realizado en el barco USS Carl Vinson, desde donde lanzaron al mar el cuerpo del líder terrorista, según difundió el periódico español El Mundo.

El presidente de EU, Barack Obama dijo hace unos días que no daría a conocer las imágenes de la muerte de Bin Laden para no generar brotes de violencia y venganza.

Analizarían material

"Queremos obtener las imágenes de la operación porque creemos que tienen valor informativo significante", declaró Paul Colford, director de relaciones con los medios de la agencia, en entrevista con  'News Photographer Magazine', que forma parte de la NPPA (National Press Photographers Association).

El ejecutivo de  AP, se mostró optimista por el resultado que tendría la demanda y aseguró que de obtenerlas, el material fotográfico y de video sería analizado para verificar si cumple  con los estándares éticos que maneja la agencia.

Aseguró que un material con un gran valor informaticvo.  Agregó que serán revisados minuciosamente y que no representen faltas o daños a terceros. 

La AP realizó la demanda con respalado de la Ley de Libertad de Expresión, por lo que el gobierno del presidente Obama tiene 20 días para decidir si las entrega a la agencia noticiosa o no.

De darse una respuesta negativa la demanda se mandaría a los tribunales.

Pero el mismo gobierno tiene la facultad de frenar la demanda de la agencia noticiosa estadounidense amparándose en la ley, argumentando riesgos de seguridad.

Fotos falsas

El pasado 1 de mayo se ejecutó el Operativo "Gerónimo" por parte de las Navy SEALs, grupo de élite que tomó por asalto el refugio Bin Laden, que concluyó con la muerte del líder terrorista.

A pocas horas de que el presidente Obama confirmó la muerte de Bin Laden, comenzó a circular una foto falsa del supuesto cadáver del líder terrorista. El pasado jueves se dio a conocer otra imagen en internet, asegurando que se trataba del cuerpo sin vida de Osama.

Ante lo cual, la Casa Blanco las desacreditó y aseguró que EU tenía en su poder fotos y videos sobre el operativo en el que perdió la vida Bin Laden y de la ceremonia fúnebre antes de lanzar el cadáver al mar.

Pero después anunció que el material gráfico no lo daría a conocer para no incitar a la violencia.

http://noticias.univision.com/mundo/osama-bin-laden/article/2011-05-08/agencia-ap-exigio-a-ejercito

domingo, 8 de mayo de 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011

Obama reivindica el derecho de EE.UU. de lanzar un ataque en cualquier país sin autorización


festividadesNueva York.- El presidente Barack Obama obtuvo el gran trofeo militar y político de la década después de autorizar una operación que logró asesinar a Osama Bin Laden en un país soberano sin autorización del gobierno aliado.
  
Con ello se marca el final del primer capítulo de la llamada guerra global contra el terrorismo proclamada por George W. Bush y gobiernos europeos, después del peor ataque desde el exterior contra el territorio estadunidense en la historia, que destruyó las Torres Gemelas en Nueva York y un costado del Pentágono ese cristalino día del 11 de septiembre de 2001.


Pero Obama y su equipo de seguridad abrieron a la vez un segundo capítulo al emitir una alerta mundial y nacional frente a la amenaza de ataques contra objetivos estadunidenses para vengar la muerte de Bin Laden, y advirtió que aunque éste fue el logro más significativo hasta la fecha para derrotar a Al Qaeda, no hay duda de que la red seguirá planeando atentados contra nosotros. Debemos permanecer atentos tanto en casa como en el extranjero y así lo haremos.
Esta mañana, Obama declaró que es un buen día para Estados Unidos y que la muerte de Osama Bin Laden hace del mundo un lugar mejor, ya que es más seguro. Y convocó el nacionalismo: hoy nos recordamos que como nación no hay nada que no podamos hacer si nos decidimos a lograrlo, cuando recordamos el sentido de unidad que nos define como estadunidenses.
A su vez, Hillary Clinton, secretaria de Estado, al festejar el logro también advirtió que la cooperación con aliados, incluido Pakistán –a pesar de renovadas dudas aquí sobre si ese gobierno ayudó o no en el esfuerzo por capturar o matar a Bin Laden–, tiene que continuar en la lucha antiterrorista mundial, ya que no debemos olvidar que la batalla para poner fin a Al Qaeda y su consorcio de terror no acabará con la muerte de Bin Laden. Ahora, dijo, hay que redoblar esfuerzos.
Todo líder político del país, de ambos partidos, desde legisladores hasta alcaldes, se vio obligado a festejar el asesinato, aun si era opositor político del presidente. Obama intentó de inmediato usar este triunfo para resucitar ese clima de unidad nacional y patriotismo que imperó inmediatamente después de los atentados del 11-S.
USA, USA, USA”, coreaban manifestantes que al escuchar la noticia anoche comenzaron a congregarse frente a la Casa Blanca (donde también algunos cantaron We are the Champions, de Queen), así como en la zona cero de Nueva York, y entonaron el himno nacional. Un restaurante neoyorquino ofreció 25 por ciento de descuento en la comida en celebración por la muerte de Osama. En un partido de beisbol nocturno entre los Mets y los Filis, cuando se dio la noticia de la muerte de Bin Laden, los asistentes se pusieron a corear consignas patrióticas.
El dramático anuncio de Obama ante las cámaras de televisión en la Casa Blanca de que “Estados Unidos realizó un operativo que dio muerte a Osama Bin Laden”, poco antes de la medianoche el lunes, tendrá impactos políticos tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Bin Laden fue la figura que provocó un cambio radical dentro de este país y rescató el capital político de George W. Bush y su círculo neoconservador, quienes lograron una de las reformulaciones más dramáticas de la política exterior e interior en tiempos recientes.
Los atentados del 11-S ordenados por Bin Laden definieron la política exterior durante la ultima década y fueron la justificación de una guerra en Afganistán –ahora la más larga en la historia de Estados Unidos– y otra en Irak, la más costosa en más de medio siglo. También justificó una nueva política de ataque preventivo contra cualquier objetivo o país que Washington hubiera determinado como terrorista, con la famosa consigna de que están con nosotros o están con el enemigo. Igualmente fue motivo de secuestros clandestinos por la CIA de cualquier sospechoso, así como su detención indefinida en cárceles secretas en varios puntos del mundo, donde fueron sujetos a tortura y desapariciones, como en Guantánamo, en violación de leyes internacionales y derechos humanos.
Internamente, Bin Laden y su red fueron la justificación de la mayor reformulación de políticas de seguridad pública, incluida la fundación de la secretaría más grande después del Pentágono en la burocracia federal: el Departamento de Seguridad Interna, así como la promulgación de la Ley Patriótica y otras que redefinieron el poder del gobierno en el ámbito de espionaje interno y limitaciones a derechos individuales, e incluso algunos constitucionales.
Dentro de Estados Unidos, el trofeo obtenido anoche tiene enorme impacto político al arranque de las campañas (en el caso de Obama, relección) presidenciales que culminarán a finales de 2012. A la vez, algunos recuerdan que los expertos pronosticaban un triunfo inevitable de George Bush padre en 1992 después de ganar la primera guerra en el golfo Pérsico contra Irak, pero fue derrotado por Bill Clinton.
Con todo, la muerte de Bin Laden es un triunfo político para Obama, que por ahora será el logro más elogiado de su presidencia, y su imagen de líder recibirá enorme impulso. Pero aun así, como señaló el Washington Post, no alterará el debate político estadunidense que se perfila para las elecciones de 2012, ya que el estado de la economía permanecerá como el tema más importante.
Mientras tanto, en el rubro de política exterior y de seguridad nacional, a juzgar por las declaraciones de Obama y la cúpula política de este país, la muerte de Bin Laden abre un nuevo capítulo muy parecido al anterior y no tendrá impacto sobre las políticas bélicas, de inteligencia y de seguridad pública ni sus consecuencias en el rubro de derechos civiles y humanos dentro o fuera del país.
El hecho de que Washington afirmó una vez más su derecho de realizar un operativo militar en otro país para capturar o asesinar a un extranjero o cualquier otro objetivo parece comprobar que ciertas doctrinas no cambian a pesar de la alternancia en el poder.

martes, 3 de mayo de 2011

La conexión entre el gobierno de Estados Unidos y Osama Bin Laden

La conexión entre el gobierno de Estados Unidos y Osama Bin Laden (2-2)

El Consejo de Seguridad de la ONU califica de "avance crucial" la muerte de Bin Laden

Naciones Unidas, 2 may (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU afirmó hoy que la muerte de Osama bin Laden constituye un "avance crucial" en la lucha contra el terrorismo y manifestó, en una declaración adoptada por unanimidad, su satisfacción porque el líder de Al Qaeda nunca más podrá perpetrar actos terroristas.

"El Consejo de Seguridad recibe con satisfacción la noticia de que Osama bin Laden nunca más podrá perpetrar actos de terrorismo y reafirma que el terrorismo no puede ni debe ser asociado a ninguna religión, nacionalidad o grupo", señaló el embajador francés, Gérard Araud, presidente de turno del Consejo al leer la declaración.

Así respondió hoy el máximo órgano de seguridad internacional a la noticia de la muerte del cerebro de los "atroces atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Washington y Pensilvania, y otros numerosos ataques perpetrados por la red (Al Qaeda) alrededor del mundo", según el mismo texto.
"El Consejo de Seguridad reconoce este avance crucial y otros logros obtenidos en la lucha contra el terrorismo y exhorta a todos los Estados a permanecer alerta e intensificar sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo", continúa la declaración presidencial del Consejo.

Fuentes diplomáticas explicaron a Efe que el máximo órgano internacional de seguridad se reunió para tratar el asunto del terrorismo a petición de la delegación de Estados Unidos en la ONU, cuyos responsables presentaron la propuesta de esta declaración, que finalmente fue pactada conjuntamente por los quince países miembros.

En una reunión en la que participó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, los miembros del Consejo aprobaron por unanimidad un texto que deplora la existencia del terrorismo y en el que subraya que "ninguna causa puede justificar el asesinato de personas inocentes".

"No podrá vencerse al terrorismo solo mediante fuerza militar, medidas judiciales u operaciones de inteligencia, sino mediante un acercamiento continuo y exhaustivo que contemple, asimismo, la participación activa de los Estados, las organizaciones internacionales y regionales y la sociedad civil", añade la declaración.

Los miembros del Consejo creen que "se debe actuar ante las condiciones que favorezcan la extensión del terrorismo e impedir, reducir, aislar e incapacitar a la amenaza terrorista" y piden a los Estados que "todas las medidas que tomen para combatir el terrorismo cumplan con sus obligaciones bajo las leyes internacionales, en particular las humanitarias y de derechos humanos".

La reunión del Consejo de Seguridad, cuya presidencia rotatoria ostenta este mes Francia después de que en abril estuviera en manos de Colombia, se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, informara el domingo de que el líder de Al Qaeda había muerto en un intercambio de disparos con "un pequeño grupo" de las fuerzas estadounidenses.

La declaración del Consejo llegó después de que tanto Ban como el presidente de la Asamblea General, Joseph Deiss, se pronunciaron sobre la muerte del cerebro de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
"La muerte de Osama bin Laden anunciada por el presidente Obama marca un hito en la lucha común contra el terrorismo", aseguró Ban, quien indicó que "la ONU seguirá adelante con la lucha contra el terrorismo y continuará liderando la campaña (contra el terrorismo) junto a los líderes mundiales".

En esos mismos términos se expresó Deiss, quien reiteró el compromiso del organismo internacional en la lucha antiterrorista e insistió en que "el terrorismo es inaceptable en todas sus formas y manifestaciones".
Soldados estadounidenses mataron el domingo a Bin Laden en una mansión de tres plantas, valorada en un millón de dólares y ubicada no lejos de la prestigiosa academia militar de Kakul, centro de formación de los cuadros del Ejército de Pakistán.

"El Consejo de Seguridad recibe con satisfacción la noticia de que Osama bin Laden nunca más podrá perpetrar actos de terrorismo", señaló el embajador francés, Gérard Araud, presidente de turno del Consejo. EFE/Archivo

Noticias Yahoo

La muerte de Bin Laden y la ausencia de justicia

El presidente Obama apareció frente a las cámaras de televisión, en vivo y en directo a las 12 de la noche hora de Washington, para corroborar la noticia que llevaba horas sonando ininterrumpidamente en todos los noticieros de EE.UU. y del mundo: Osama Bin Laden está muerto.

 Lo mataron unos agentes de la CIA en una operación que, según el propio presidente de EE.UU., pretendía atrapar y poner ante la justicia al famoso terrorista. No se sabe qué ha fallado o qué ha ocurrido, pero lo único que el operativo pudo hacer, por lo visto, es matarlo y quedarse con el cuerpo, tras asaltar una mansión a 6 millas de la capital de Pakistán que ha quedado en llamas con un helicóptero militar americano destruido, en la que vivía con lujo este terrorista como mínimo desde enero de este año según los informes de inteligencia. No parece a simple vista una operación muy limpia o exitosa.
La frase más repetida en EEUU en el momento en que escribo estas líneas (las 12:15 hora local en la costa este de EE.UU.) es: “se ha hecho justicia”. ¿Se ha hecho justicia? Hasta donde yo sé, la justicia se hace cuando el acusado tiene una defensa, cuando hay evidencias, pruebas, un juez… Se ha hecho quizá, y suponiendo que la noticia es real, una justicia bíblica. La del ojo por ojo, la de la fuerza bruta, la que usan sin duda, los extremistas religiosos del islamismo más exacerbado, o del cristianismo más radical. La justicia bárbara y pasional de la que el mundo supuestamente civilizado trata de apartarse.
Se ha cometido un asesinato. Se ha ordenado matar a una persona, se la ha condenado a muerte y ha sido ejecutado. Se hubiera hecho justicia si se hubiera puesto a Bin Laden frente a un juez (o varios jueces), si se hubieran presentado pruebas, testigos, testimonios. Se hubiera hecho justicia si un abogado (o varios) hubieran podido corroborar la autenticidad de esas acusaciones.
Desde un punto de vista legal, este señor dijo públicamente que no había tenido nada que ver con el 11-S a pesar de su odio declarado a occidente y a EEUU. Se sabe que fue entrenado y patrocinado durante años por la CIA con dinero de todos los norteamericanos sin que nadie se quejara ni le señalara con el dedo. Fue un empleado del mismo gobierno que hoy dice haberle asesinado en Pakistán. Desde un punto de vista legal, hasta el más terrible de los criminales tiene derecho a juicio justo. Hasta los nazis lo tuvieron. Los linchamientos, ya sean presidenciales, cometidos por profesionales o por las masas histéricas, no son justicia.
Como dato adicional, los "asesinos" enviados para esta operación, han matado a varias mujeres, dos nietos del terrorista y a uno de sus hijos. Tampoco hubo juicio para ellos.
Obama, muy serio, tieso, sin apenas gestos, sin mostrar el más mínimo atisbo de emoción, se limitó a leer un cursi y elaborado discurso recordando casi con tintes poéticos de lagrimita fácil, la tragedia del 11-S. Habló de niños sin hogar, de cómo la gente dio su sangre para ayudar a otros… Admitió que fue orden suya el operativo y se marchó por el mismo pasillo de alfombra roja por el que había venido. ¿De verdad el presidente tiene que leer en un tele-proter una noticia semejante? Le sentí ensayado, trabajado, actuado. No fue en ningún momento un discurso sincero, honesto, claro… Habló de lo malo y terrorífico que era Bin Laden, pero no mencionó en ningún momento que este personaje fue entrenado para matar por la CIA y que en realidad fue más tiempo aliado que enemigo. Ni una palabra de eso. ¿Por qué? Porque a ningún estadounidense le importaba a quién contrataba su gobierno como terrorista o asesino cuando peleaban contra los “enemigos” en Afganistán hace veinte años.  Bin Laden asesinó a mucha gente durante décadas para los estadounidenses y nadie parece acusarle de ello, solo las víctimas y los niños que en su día se quedaron sin familia y que hoy, quizá militan en las filas de grupos terroristas, y son verdaderos enemigos de este país, hoy tan alegre.
El presidente americano va perdiendo su credibilidad como una serpiente que muda su piel de forma irremediable y actúa con una robótica digna de una marioneta. Nos olvidamos que el gobierno de EEUU, que tanto condena a los que mienten en sus tribunales o ante las autoridades, está capacitado para mentir. No existe ninguna ley que prohíba al presidente o al gobierno como institución decir mentiras.
Esta noticia, le da a Obama una posición casi de héroe ante su pueblo. Le ayuda a recuperar una posición perdida justo cuando los rumores de las elecciones comienzan a escucharse en el horizonte.
Creer que Bin Laden está muerto o no, creer si era culpable se ha convertido en una cuestión de fe. El gobierno americano, escéptico donde los haya, que no cree a nadie e investiga y espía a todo el mundo, quiere que todos le creamos, que demos por sentado que todo lo que dicen es real.
Quizá Bin Laden se cansó de ser “el malo” y renunció a su trabajo, o murió por causas naturales, o quizá estaba congelado desde hace años junto a Walt Disney en alguna bodega del área 51. Nunca lo sabremos.
Son las 12: 44  y ya hay miles de personas celebrado frente a la Casa Blanca y en la zona cero de New York, gritando “¡USA!... ¡USA!”. Personas de fe. Pero es la fe, una fe ciega similar a esta, la que empuja a los enemigos de occidente a cometer sus crímenes. Es esa fe incuestionable la que criticamos tanto a estos bárbaros terroristas. Las masas que se dejan llevar por la emoción del momento y que nunca reflexiona ni es capaz de aceptar las críticas.
El fanatismo no es bueno, ni el de unos ni el de otros. Pero sí parece algo rentable a nivel mediático. El fanatismo es simplemente un elemento más en este juego de los poderosos.
Se ha hecho justicia, según Obama, porque se ha asesinado a un supuesto criminal, porque se ha ejecutado a un apersona a miles de kilómetros de su país. Se ha hecho justica dijo este presidente, que no menciona ni contabiliza las injusticias que ha habido y sigue habiendo en el mundo. Mueren 11 millones de niños al año. Hoy murieron 16 mil niños de hambre, pero hoy “se ha hecho justicia”. Me gustaría saber a qué le llaman justica.
Yo no sé dónde vive esta mítica señora, pero espero que esté viendo la televisión. Probablemente anda malviviendo secuestrada en alguna prisión de alta seguridad sin saber nada de nada.
No quiero que se confunda el sentido de mis palabras. No estoy ni estaré nunca a favor de los asesinos, de los terroristas y mucho menos a favor de gente como Bin Laden. Solo digo que estamos confundiendo el sentido de la justicia que nos separa de ellos. Digo, que la credibilidad de este tipo de noticias tiene un perfil muy bajo. Parece un asunto mediático, propaganda, manipulación de rentabilidad política, esté muerto o no, ya sea verdad o mentira. Las consecuencias ya están medidas, estudiadas… como el discurso de Obama.
Me pregunto cuántas otras malas noticias se dejarán de mencionar, serán desplazadas de los medios por culpa de esta orgía de patriotismo y falsa justicia que nos han provocado. Me pregunto si es solo la justificación necesaria para volver a las épocas del miedo, de las alertas, de las medidas excepcionales, del militarismo encubierto a nivel internacional.
Me pregunto qué diríamos todos, si los extremistas islámicos hicieran su propia justica asesinando a Bush en su propia casa. Aceptar esta ejecución significa legitimar las ejecuciones que otros países puedan ejercer contra los que ellos consideren enemigos. ¿Es eso algo digno de celebrar?
No creo que hoy sea un día brillante para la justica, más bien, todo lo contrario.
Por Pablo Jato
(desde Washington DC)

Osama bin Laden , EE. UU y el Derecho Internacional

A lo largo del día en los mas variados medios de comunicación se han escuchado a jefes de estado, ministros/as de asuntos exteriores, parlamentarios y personalidades felicitandose por la muerte de Bin Laden, asegurando que el mundo es mas seguro a causa de su muerte.

Entiendo que todos los  que hicieron estas declaraciones como representantes de los respectivos países estan al tanto de las respectivas de la legislación nacionales e internacionales.

Lo sorprendete es que nadie haya considerado que la forma de matarlo viola el derecho internacional.


1º Viola la soberanía de un país al ejecutar un operación militar sin consultar a dicho país, cosa que no han dudado en decirlo (y hasta este momento no he sabido que Pakistán haya protestado).

2º Es una ejecución extrajudicial contraria a derecho. A Bin Laden que se sepa no se le ha enjuiciado ni condenado en ningún juzgado nacinal ni internacional.

3º La desición de su asesinato viene de unas instituciones y personas que no tienen niguna capacidad legal para determinar ese tipo de actos.

4º El derecho a un juicio justo.

En resumidas cuentas las declaraciones de los gobiernos no son tranquilizadoras, al contrario son muy inquietantes, ya que son los custodios de del cumplimieto de las leyes y de la seguridad de sus ciudadanos/as.

Es evidente que Estados Unidos no cumple con el derecho internacional, pero el hecho que los demás estados aprueben sin la mas mínina crítica produce inquietud condiderable,  ya que son los tienen la obligación de garantizar la seguridad jurídica es decir la «certeza del derecho» que tiene el individuo de modo que su situación jurídica no será modificada más que por procedimientos regulares y conductos legales establecidos, previa y debidamente publicados.

Y como ciudadanos/as  nos preguntamos si se admite tan alegremente este tipo de acciones, quién nos garantiza nuestra seguridad y nuestro derechos.

lunes, 2 de mayo de 2011

Terrorismo El legado que nos deja Bin Laden

2 mayo 2011 Le Monde Paris
Osama Bin Laden en la cadena árabe Al Yazira, 7 de octubre de 2001.
Osama Bin Laden en la cadena árabe Al Yazira, 7 de octubre de 2001.
AFP


La muerte del líder de Al Qaeda, por muy simbólica que sea, no pone fin a la lucha contra el terrorismo, ni a sus consecuencias sobre nuestra forma de vivir, recuerda Le Monde. 

En ocasiones, el azar juega bien su papel. El hombre que encarnó el yihadismo internacional muere en el momento en que la "primavera árabe" acaba de asestar un duro golpe a este fantasma totalitario. Desde que los pueblos árabes se rebelan en nombre de la democracia y no en el del islamismo ni a favor del regreso del califato preconizado por Al Qaeda, Osama bin Laden era un moribundo, políticamente hablando.

La noche del uno de mayo, el presidente Barack Obama anunció la que es casi la segunda muerte del fundador de Al Qaeda, e indicó que un comando estadounidense había matado a Bin Laden en Pakistán.
El primer aviso de la muerte, política en este caso, del disidente saudí, se podía leer en los eslóganes de los manifestantes en Túnez y El Cairo. Allí se traslucía algo diferente de la ira contra Occidente, "los cruzados y los judíos", o del odio hacia América, los gritos de adhesión de Bin Laden, era el deseo de libertad y de democracia, dos "valores" aborrecidos por el líder yihadista.

En el mundo árabe, al menos, Bin Laden había perdido la batalla: la revuelta en curso no abrazaba el islamismo, esta ilusión mortal a la que aspiraba el jefe de Al Qaeda, para quien el regreso al califato y a los orígenes del Islam era la respuesta a todos los problemas de los países musulmanes – es decir, a los del mundo entero.

Bin Laden muere en el momento en que la capacidad de movilización y de entrenamiento del islamismo está en declive. Esto no quiere decir que no habrá más atentados. Ni tampoco que Al Qaeda y sus filiales en el Magreb y en el Sahel dejarán de actuar. Siempre habrá grupos que se adscriban a esa marca para matar y secuestrar, aquí y allá. Marruecos acaba de servir de ejemplo.

Este culto a la  violencia más ciega no es el único legado que deja Bin Laden tras de sí. El hombre que ha desaparecido ha marcado – para lo peor – este arranque del siglo XXI. Osama bin Laden, hijo de una rica familia saudí y que se adiestró al principio en la lucha contra los soviéticos en Afganistán, ha configurado el paisaje estratégico en que vivimos.
Por creer que era su deber responder con la guerra a los atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos están todavía inmersos en dos conflictos: en Irak y, sobre todo, en Afganistán. Estas aventuras les han agotado militarmente, presupuestariamente; han empañado a largo plazo su imagen en el mundo árabe-musulmán.

Obama va a poder sacar provecho para Estados Unidos de la eliminación de Bin Laden; no obstante, no están por ello menos enrocados en el embrollo afgano. Todavía queda legado: Al Qaeda ha demostrado que un pequeño grupo podía perpetrar un crimen masivo. Si Bin Laden hubiese dispuesto de un arma química o biológica y hubiera podido matar no a 3.000 sino a 3 millones de personas en Nueva York, lo habría hecho.
Esta perspectiva hizo que la lucha contra el terrorismo se convirtiese en la prioridad absoluta. Y, en su nombre, la obsesión por la seguridad ha conducido a limitar las libertades públicas en América, en Europa y en otros lugares. No todo se ha acabado con Bin Laden.

Artículo original – Le Monde (francés)