En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Gandhi.


Mostrando entradas con la etiqueta global. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta global. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de mayo de 2012

Todos ustedes son sospechosos, ¿qué van a hacer al respecto?


by John Pilger
Global Research, May 6, 2012

Todos ustedes son terroristas potenciales. No importa que vivan en Gran Bretaña, Estados Unidos, Australia u Oriente Medio. La ciudadanía ha sido abolida de hecho. Cuando usted enciende el ordenador, el Centro Nacional de Operaciones del Departamento de Seguridad de la Patria de Estados Unidos puede controlar si teclea no solo “al Qaeda” sino también “maniobras”, “instrucción”, “oleada” y “organización”, todas ellas palabras proscritas. El anuncio del gobierno británico de que pretende espiar cada correo electrónico y llamada de teléfono no es ninguna novedad. La aspiradora satélite conocida con el nombre de Echelon lo ha estado haciendo durante años. Lo que ha cambiado es que Estados Unidos ha emprendido un estado de guerra permanente y que un estado policial está consumiendo la democracia occidental.

¿Qué van a hacer ustedes al respecto?

Siguiendo instrucciones de la CIA, en Gran Bretaña tribunales secretos van a ocuparse de “supuestos terroristas”. El habeas corpus está desapareciendo. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dictaminado que cinco hombres, entre los que se incluyen tres británicos, pueden ser extraditados a Estados Unidos aun cuando solo uno de ellos ha sido acusado de algún crimen. Todos ellos han estado encarcelados durante años según el Tratado de Extradición de 2003 entre Estados Unidos y Gran Bretaña que se firmó un mes después de la criminal invasión de Iraq. El Tribunal Europeo había condenado este tratado debido a que era probable que llevara a un “castigo cruel e inusual”. Uno de los hombres, Babar Ahmad, recibió una indemnización de 63.000 libras por las 73 heridas que padeció mientras estuvo bajo custodia de la Policía Metropolitana. La más importante de ellas fue el abuso sexual, la firma del fascismo. Otro hombre es un esquizofrénico que padeció un colapso mental total y está en el hospital de seguridad de Broadmoor; en el caso del tercero existe riesgo de suicidio. Van a la Tierra de la Libertad, junto con el joven Richard O'Dwyer, que se enfrenta a diez años engrilletado y vestido con un mono naranja por haber infringido supuestamente el copyright estadounidense en internet.

Aunque la justicia se politiza y americaniza, estas farsas judiciales no son atípicas. Confirmando la condena de un estudiante de la universidad de Londres, Mohammed Gul, por difundir “terrorismo” en internet, los jueces del Tribunal de Apelación de Londres dictaminaron que los “actos […] contra las fuerzas armadas de cualquier Estado del mundo, los cuales trataran de influir en un gobierno y se llevaran a cabo por motivos políticos” eran ahora crímenes. Llamen al banquillo de los acusados a Thomas Paine, Aung San Suu Kyi, Nelson Mandela.

¿Qué van a hacer ustedes al respecto?

Ahora el pronóstico es claro: el tumor maligno que Norman Mailer llamó “prefascista” se ha metastatizado. El fiscal general de Estados Unudos, Eric Holder, defiende el “derecho” de su país a asesinar ciudadanos estadounidenses. A su protegido, Israel, se le permite dirigir sus armas nucleares a Irán, que carece de ellas. La masacre de 17 civiles afganos el pasado 11 de marzo, entre los que se incluían al menos nueve niños y cuatro mujeres, se atribuye a un soldado estadounidense “que actúa en solitario”. Da fe de ello el propio presidente Obama, que “había visto un vídeo” y lo considera una “prueba concluyente”. Una investigación parlamentaria independiente afgana aporta testigos que dan pruebas detalladas de al menos veinte soldados, ayudados por un helicóptero, que saquearon sus pueblos, asesinaros y violaron: un “ataque nocturno” habitual, aunque un poquito más mortal, de las fuerzas especiales estadounidenses.

Dejando de lado la tecnología de videojuego para asesinar (la contribución estadounidense a la modernidad), el comportamiento es el tradicional. Inmersos en una rectitud de cómic, adiestrados pobre o brutalmente, con frecuencia racistas, obsesos y dirigidos por una clase de oficiales corruptos, los miembros de las fuerzas estadounidenses transfieren el homicidio de casa a lugares lejanos cuyas pobres luchas no pueden comprender. Una nación que se fundó sobre el genocidio de una población originaria nunca abandona esa costumbre. Vietnam era un “país indio” y sus “ojos rasgados” y sus “amarillos” iban a ser “liquidados”.

La liquidación de cientos de habitantes, la mayoría de ellos mujeres y niños, del pueblo vietnamita de My Lai en 1968 también fue un incidente “aislado” e, irreverentemente, una “tragedia estadounidense” (el titular de portada del Newsweek ). Solo uno de los 26 hombres juzgados fue declarado culpable y el presidente Nixon lo dejó libre. My Lai está en la provincia de Quang Ngai en la que, como aprendí en mi condición de periodista, se calcula que las tropas estadounidenses mataron a unas 50.000 personas, la mayoría de ellas en lo que los estadounidenses llamaban “zonas de tiro libre”. Este fue el modelo de la guerra moderna, el asesinato industrial.

Como Iraq y Libia, Afganistán es un parque temático para los quienes se benefician de la nueva guerra permanente de Estados Unidos: la OTAN, las empresas de armamentos y de alta tecnología, los medios de comunicación y la industria de “seguridad”, cuya lucrativa contaminación es una plaga en la vida cotidiana. Es irrelevante la conquista o “pacificación” del territorio. Lo que importa es la pacificación de ustedes, el cultivo de su indiferencia.

¿Qué van a hacer ustedes al respecto?

El descenso al totalitarismo tiene sus hitos. Cualquier día de estos el Tribunal Supremo de Londres decidirá si se extradita a Suecia al editor de WikiLeaks editor, Julian Assange. Si no se acepta esta última apelación, el facilitador de que se diga la verdad a una escala épica, al que no se acusa de ningún crimen, se enfrenta al aislamiento y a interrogatorios sobre absurdas acusaciones sexuales. Gracias a un acuerdo secreto entre Suecia y Estados Unidos puede ser entregado en cualquier momento al gulag estadounidense. En su propio país, Australia, la primera ministra Julia Gillard ha conspirado con aquellas personas en Washington a las que ella llama sus “verdaderos compañeros” para asegurarse que su inocente compatriota es apto para el mono naranja en caso de que lo extraditen a Estados Unidos. En febrero el gobierno de Julia Gillard redactó una “Enmienda WikiLeaks” al tratado de extradición entre Australia y Estados Unidos que hace más fácil a sus “compañeros” echarle mano. Incluso les ha concedido la capacidad de autorizar registros amparada por [la legislación sobre] libertad de información, para que se pueda mentir acerca de ello al mundo exterior, como es habitual.

¿Qué van a hacer ustedes al respecto?

John Pilger

Texto original en inglés :

Traducido por Beatriz Morales Bastos

jueves, 10 de mayo de 2012

Definen empíricamente la red capitalista que domina al mundo


Un análisis de la ETH de Zurich establece que 1.318 corporaciones controlan la economía global, gracias a sus fuertes interrelaciones


Mientras van aumentando las protestas de la población mundial contra el excesivo poder financiero, la ciencia confirma que los más oscuros temores de los ciudadanos tienen una base empírica. Un análisis que combinó matemáticas y datos, realizado por científicos de la ETH de Zurich, ha revelado que existe un conjunto de 1.318 corporaciones –casi todas instituciones financieras- que dominan la economía global, gracias a sus fuertes interrelaciones. Esta organización de las corporaciones supone un grave riesgo para la red económica general, cuya inestabilidad fomenta. La solución, según los expertos: controlar los vínculos entre los más poderosos a través de normas de regulación internacionales. Por Yaiza Martínez.


Mapa de las 1.318 corporaciones transnacionales que forman el núcleo de la economía. Las organizaciones superconectadas aparecen en rojo, las muy conectadas en amarillo. El tamaño de los puntos representa los ingresos. Fuente: PLoS One.
Mapa de las 1.318 corporaciones transnacionales que forman el núcleo de la economía. Las organizaciones superconectadas aparecen en rojo, las muy conectadas en amarillo. El tamaño de los puntos representa los ingresos. Fuente: PLoS One. 
Mientras van aumentando las protestas de la población mundialcontra el excesivo poder financiero, la ciencia confirma que los más oscuros temores de los ciudadanos tienen una base empírica. 

Según publica la revista Newscientist, un análisis realizado por especialistas de la Escuela Politécnica Federal de Zürich (ETH), en Suiza, sobre 43.000 corporaciones transnacionales (CTs) ha revelado que un relativamente pequeño grupo de organizaciones, principalmente bancos, cuentan con un poder desproporcionado sobre la economía global. 

Los resultados de dicho análisis podrían ayudar a identificar fórmulas para construir un capitalismo global más estable, afirman los autores del estudio. 
Análisis basado en la realidad 

La investigación, llevada a cabo por los teóricos de sistemas complejos de la ETH, Stefania VitaliJames B. Glattfelder y Stefano Battiston, es la primera que va más allá de la ideología para identificar empíricamente la red mundial del poder económico. 

Combinando matemáticas ya utilizadas para modelar sistemas naturales con datos integrales de las corporaciones, los científicos elaboraron un mapa de los dominios de las corporaciones transnacionales de todo el mundo. 

Según James Glattfelder, uno de los autores del estudio: “La realidad es tan compleja que debíamos movernos más allá de los dogmas y de las teorías conspirativas del mercado libre, para generar un análisis basado en la realidad”. 

Estudios previos habían constatado que unas pocas CTs manipulaban una gran parte de la economía mundial, pero éstos habían incluido sólo a un número limitado de corporaciones y habían omitido posesiones indirectas (de acciones o participaciones en otras organizaciones), por lo que no pudieron establecer cómo afectaba la red de corporaciones a la economía global, por ejemplo, a su grado de estabilidad.

James B. Glattfelder. Fuente: ETH.
James B. Glattfelder. Fuente: ETH.
Lo que ha hecho el equipo de investigadores de Zurich es utilizar laOrbis 2007, una base de datos sobre 37 millones de organizaciones e inversores de todo el mundo y extraer de ella las 43.060 corporaciones transnacionales y sus posesiones vinculadas. 

A partir de esta información, los científicos elaboraron un modelo sobre el control de estas corporaciones sobre otras, a través de las redes de compra de acciones. De esta forma, se generó un mapa de la estructura del poder económico en el mundo. 

Una súper entidad altamente cohesionada 

El resultado, que será publicado en la revista PloS One, reveló que existe un núcleo de 1.318 corporaciones que interbloquean las posesiones generales. Cada una de estas organizaciones tiene lazos con otras dos o más corporaciones, aunque de media están conectadas con un total de 20. 

Además, aunque estas 1.318 organizaciones reúnen el 20% de los ingresos operacionales globales, en realidad poseen colectivamente, a través de sus participaciones, la mayoría de las acciones y fábricas del mundo – la economía “real”-, con las que acumulan más de un 60% de los ingresos globales. 

Profundizando más en la red de posesiones mundial, los investigadores constataron además que existe una “súper entidad”, formada por sólo 147 corporaciones muy cohesionadas entre sí. Las posesiones de cada una de ellas son sostenidas por el resto de los miembros de esta súper entidad, que controla el 40% de la riqueza total de la red. 

Glattfelder señala que “en efecto, menos del 1% de las corporaciones del mundo pueden controlar el 40% de toda la red económica”. La mayoría de estas corporaciones son instituciones financieras. Entre las 20 primeras están Barclays BankJpMorgan Chase & Co, y el Grupo Goldman Sachs

Es necesario limitar el poder económico 

Un aspecto esencial del mapa del monopolio económico del mundo es que muestra que este tipo de redes nucleares son inestables: “Si una de las empresas que la componen tiene problemas, éstos se propagan”, explica Glattfelder. El colapso financiero de 2008 ha demostrado esta inestabilidad, según publica al respecto Dailymail

Pero la identificación de la arquitectura del poder económico global podría ayudar a hacer que dicha arquitectura sea más estable: definir los aspectos vulnerables del sistema ayudaría a los economistas a sugerir medidas para prevenir futuros colapsos que se extiendan a toda la red. 

En este sentido, Glattfelder afirma que son necesarias normas globales contra los monopolios que permitan limitar las interconexiones excesivas entre las corporaciones transnacionales. Este tipo de normas actualmente sólo existen a nivel nacional. 

Otros expertos sugieren que una posible solución sería gravar con impuestos el exceso de interconexiones entre las CTs, con el fin de reducir los riesgos derivados de sus interrelaciones. 
Opciones
Según los científicos de Zurich, la gran pregunta ahora es si el poder político puede ejercer semejante autoridad sobre las corporaciones. De cualquier manera, los cambios para resistir a la estructura de la red económica global son de interés común.

Jueves, 20 de Octubre 2011
Yaiza Martínez