En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Gandhi.


lunes, 28 de octubre de 2019

Un minuto por favor. Apague la Televisión y quiero explicarle porque.

Lean con atención
Paola Dragnic periodista corresponsal  de Telesur


Particularmente hoy, Santiago amaneció con un no se qué de normalidad, repentino y mágico. ¿Lo ha sentido?

Es concertado, planificado y coordinado. Pero no es real. Han convertido la indignación peligrosa, descabezada y manifiesta de miles de chilenos, en un producto de marketing que debe capitalizarse como salida a lo que puede ser un cao8s total, una desobediencia civil desbordada que podría no culminar hasta la renuncia del Presidente.

Se trata de generar una "sensación país" de que ese despertar ha sido escuchado y que por tanto, ahora puede estar normal. Pero esa sensación, es sólo eso. Una estrategia de control social, que se articuló como salida positiva a una crisis profunda en curso, y que está tratándose con herramientas de comunicación estratégica.

Esa sensación, sólo existirá en su mente, si Usted es envuelto por este gas disuasivo de los medios de comunicación, y se hará real en el país, cuando exista en muchas mentes. Para esto, deben lograr instalar esa matriz de opinión a través de elementos discursivos y de marketing que lo saturen.
Se busca reemplazar la idea de que "Chile despertó y por eso está indignado", por la idea de que hoy todo está tranquilo, porque ese despertar ha sido escuchado.

Esta idea se instala en el llamado "top of mind awareness" (algo así como lo primero en lo que piensa su mente para entonces razonar y decidir qué pensar) reemplazando la indignación del despertar, por la satisfacción del que es escuchado. ¿Se podrá sustituir en el "top of mind" la idea de "Chile Despertó" hoy tan presente en todas las clases sociales, por el de "Chile ha sido Escuchado"? Si. Se puede. Y se sabe cómo hacerlo.

La reunión del Gobierno con los medios de comunicación, no fue para dar órdenes, ni para decir qué cubrir abiertamente. Sino probablemente, para comprender que todos deben unirse, en esta cruzada por normalizar el país.

Fíjese, de pronto, los periodistas descubrieron que las ferias hoy si están funcionando con normalidad. (Toda la semana han funcionado con normalidad) De pronto los periodistas descubrieron que los negocios de barrio, están abastecidos y que la gente compra ahí. (Toda la semana ha sido así)
Yo misma, compré en Ñuñoa cables, pilas y un trípode para ir a reportar a las marchas, y en los días más álgidos de la protesta.

Comí en restaurantes, del barrio Italia y Seminario mientras la gente iba a las protestas, y también, en picás de Avenida Matta, minutos antes de que comenzara el toque de queda, cerca de la Comisaría Chiloé después de sacar mi salvo conducto.

Encontré cigarros en una botillería de la población Lo Hermida, en pleno toque de queda, mientras los vecinos disfrutaban de la música en vivo de un grupo.

Compré en la panadería pan, huevos y arroz. En la Feria me abastecí de frutas. Y en los carros de Irarrázabal, busqué un difraz de zorro para Simón, en medio de las protestas.
Pero recién hoy, los periodistas recorren la ciudad como si fuera el día después de año nuevo. Mientras la colega del 13, Aranza, intenta que los feriantes en Avenida Matta le cuenten que hoy si están felices, en realidad sus tres entrevistados le comentaron que nunca tuvieron mayores problemas ni dejaron de funcionar.

El otro colega desde las cocineras de La Vega y que comparte pantalla con la joven reportera que pasa por alto la denuncia del monopolio agrícola, intenta entrevistar comensales para mostrar el día festivo y relajado, como si fuera un primero de enero. Pero desde las mesas le rechazan la entrevista, le dicen: vaya a reportar los temas de verdad.

Ninguno tiene logo, ni se presenta. ¿No tenemos derecho los chilenos a saber quién hablará de nosotros? Si le exigimos a Carabineros identificarse, la prensa chilena tiene la obligación de llevar al menos la identificación de su medio, para que la población sepa a quién tiene al frente, y en dónde saldrán sus declaraciones, para entonces elegir si quiere o no, ser entrevistado.

Pocos le hablaron hoy a los colegas de Canal 13. Incluso en la Feria de Matta, una mujer que no quiso ser mostrada en cámara, habló mientras enfocaban las verduras, y metió el gol diciendo: "seguiremos protestando".

El despertar de la gente ha sido profundo, pero puede ser coptado. Y usted debe entender que entre el viernes 25 de octubre y el sábado 26 de octubre, en realidad nada ha cambiado.

¿Qué pasó entonces para que hoy amanezcamos rodeados de periodistas mostrando una reactivación social y económica tan festiva?

La macha por No + AFP tuvo 2 millones de personas. La protesta del miércoles pasado casi llegó al millón.
La decisión del Gobierno, una vez más, es menospreciar la inteligencia de los chilenos, y se enfoca en manejar comunicacionalmente el descontento. Lo hace con más premura, a pesar de que el Ministro Mañalich sea honesto y confiese en el Congreso que por un par de marchas, no hay que cambiar el sistema.

Pero Usted, ahora que entendió que la humillación es institucionalizada y que protestar es un asunto de dignidad, tiene que entender cómo manejan su mente.
Periodistas cubriendo "la vida normal" que nos llegó así como un regalo sabatino... preguntando si está rica la comida en La Vega, o si están muy caros los plátanos, a pesar de que la mayoría de los comensales se niegan a hablar, créame que no es algo casual.

No sólo Canal 13 dedicó pases múltiples a mostrar esta repentina reactivación que, insisto, nunca dejó de existir en los barrios, sino que todos los medios grandes, han hecho lo mismo.

Estamos bombardeados y rodeados de mensajes y estímulos que buscan generar la matriz de opinión sobre haber alcanzado "la normalidad" porque "fuimos escuchados".

¿Y en realidad pasó algo?
Nada más que un giro en la comunicación estratégica y Usted, y su mente, son el objetivo.

Quizás una empresa de "coaching" o de asesores comunicacionales expertos en utilizar el "dead point" de una crisis a su favor, logró hacer entender al Presidente Piñera que la confrontación y la humillación, estaba aun más indignando a las personas.

El rol de los manifestantes, ha ido variando en el guión que se busca instalar: de ser vándalos, a estar en un guerra donde los militares nos protegerán de los malos, para luego tener la bendición de aceptar el perdón presidencial y convertirnos en manifestantes pacíficos que por fin han sido escuchados.
Es tan evidente. Todos los twitter de las autoridades apuntan a lo mismo. La instrucción estratégica, sin embargo, creo que ha sido un poco burda, tanto, que parece una muestra más de no entender qué está pasando.

Los estímulos disuasivos van en aumento, hasta alcanzar el punto funcional a la estrategia que genere un nuevo estado de confort.

La aprobación de la idea de legislar las 40 horas, las 50 Lucas más en el sueldo mínimo (¿recuerda Usted los escándalos que se han formado cuando se suben 3 lucas el salario?)... el inminente cambio de gabinete que incluso podría sorprendernos con figuras de izquierda, o "neutrales", para que se convierta en un gobierno de todos los escuchados... en fin.

Comenzamos el toque de queda sin incendios, así repentinamente, y se acaba así, también, sin incendios.
Los mensajes hoy, son como las miles de bombas lacrimógenas que en la marcha "familiar y masiva, y hermosa" que recalcan las autoridades fueron arrojadas igual, aunque esta vez, no se haya mostrado. La diferencia, es que el efecto de esas bombas, es de apenas unos minutos. Hurguetear en las mentes para ajustarlas, puede tener un efecto de 30 años más.

Apague la tele, por favor. Póngase una mascarilla cognitiva, rocíese con bicarbonato social... siga yendo a la esquina de su barrio, compre en el almacén. Continuemos mirándonos a los ojos, conversando en las plazas sobre lo que nosotros creemos qué pasa y no sobre aquello que nos dicen que sucede. Sigamos saludándonos en los ascensores. Preguntándonos cómo seguir.

El terror de los saqueos no funcionó. Lejos de que cada uno se encerrará a cuidar lo suyo con miedo, nos volcamos a la calle a estar juntos para cuidarnos.

Y hay que ser cautelosos, porque así como "el despertar" está siendo capitalizado en el marketing y la comunicación estratégica, nuestros barrios, nuestros almacenes, nuestros cabildos, toda esta nueva forma de ser sociedad, también pueden ser travestidos y usados como ejemplo de esa "escucha" y entonces ser banalizados por Aranza o su colega sin logo, o acaso por un matinal con la Argandoña comprando en la feria o la Maldonado en un cabildo (que lo hagan, pero no para la tele) para que como en La Mezcladora de Cemento de Ray Bradbury, seamos absorbidos en esta sensación del país normalizado, cuando nada ha cambiado más que nosotros mismos. Lo tenemos todo aun.

Por eso, apague la tele.
7

domingo, 15 de septiembre de 2019

CIEN MINUTOS EN LA CÁRCEL CON LULA


POR: IGNACIO RAMONET.

Al expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado en la ciudad de Curitiba, en el sur del país, solo le permiten la visita de dos personas por semana. Una hora. Los jueves en la tarde, de cuatro a cinco. Hay que esperar turno. Y la lista de quienes desean verle es larga... Pero hoy 12 de septiembre, nos toca a Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, y a mi.
Lula está en prisión, cumpliendo una pena de 12 años y 1 mes « por corrupción pasiva y lavado de dinero », pero no ha sido condenado definitivamente (aún puede apelar) y sobre todo, sus acusadores no han podido demostrar su culpabilidad. Todo ha sido una farsa. Como lo han confirmado las demoledoras revelaciones de «The Intercept », una revista de investigación on line dirigida por Glenn Greenwald. Lula ha sido víctima de la arbitrariedad más absoluta. Una trama jurídica totalmente manipulada, destinada a arruinar su popularidad y a eliminarlo de la vida política. A asesinarlo mediáticamente. Impidiendo de ese modo que pudiese presentarse y ganar las elecciones presidenciales del 2018. Una suerte de ‘golpe de estado preventivo’...
Además de ser juzgado de manera absolutamente arbitraria e indecente, Lula ha sido linchado permanentemente por los grandes grupos mediáticos dominantes -en particular O Globo-, al servicio de los intereses de los mayores empresarios, con un odio feroz y revanchista contra el mejor presidente de la historia de Brasil, que sacó de la pobreza a cuarenta millones de brasileños y creó el programa ‘hambre cero’... No se lo perdonan... Cuando falleció su hermano mayor, Genival ‘Vavá’, el más querido, no le dejaron asistir al entierro, a pesar de ser un derecho garantizado por la ley. Y cuando murió de meningitis su nietecito Arthur, de 7 años, el más allegado, sólo le permitieron ir una hora y media (!) al velatorio... Humillaciones, vejaciones, venganzas miserables...
Antes de poner rumbo hacia la cárcel -situada a unos siete kilometros del centro de Curitiba-, nos reunimos con un grupo de personas cercanas al expresidente para que nos expliquen el contexto.
Roberto Baggio, dirigente local del Movimiento de los Sin Tierra (MST), nos cuenta cómo se organizó la movilización permanente que llaman la «  Vigilia ». Cientos de personas del gran movimiento « Lula livre! » acampan en permanencia frente al edificio carceral, organizando reuniones, debates, conferencias, conciertos... Y tres veces al día -a las 9h, a las 14h30 y a las 19h-, lanzan a todo pulmón un sonoro: « Bom día!», « Boa tarde!», « Boa noite, Sr Presidente! »... « Para que Lula nos oiga, darle ánimo -nos dice Roberto Baggio-, y hacerle llegar la voz del pueblo... Al principio, pensábamos que eso duraría cinco o seis días y que el Tribunal Supremo pondría en libertad a Lula... Pero ahora estamos organizados para una Protesta Popular Prolongada...»
Carlos Luiz Rocha es uno de los abogados de Lula. Va a verlo casi todos los días. Nos cuenta que el equipo jurídico del expresidente cuestiona la imparcialidad del juez Sergio Moro, ahora recompensado por Bolsonaro con el Ministerio de Justicia, y la imparcialidad de los procuradores... « ‘The Intercept’ lo ha demostrado », nos dice, y añade: « Deltan Dallagnol, el procurador jefe, me lo ha confirmado él mismo... Me afirmó que ‘en el caso de Lula, la cuestión jurídica es una pura filigrana... el problema es político. »
Rocha es relativamente optimista porque, según él, a partir del próximo 20 de septiembre, Lula ya habrá cumplido la parte de la pena suficiente para poder salir en ‘arresto domiciliario’... « Hay otro elemento importante, nos dice, mientras la popularidad de Bolsonaro está cayendo fuertemente, las encuestas muestran que la de Lula vuelve a subir... Actualmente, ya más del 53 por ciento de los ciudadanos piensan que Lula es inocente. La presión social va siendo cada vez más intensa en favor nuestro... »
Se ha sumado a nosotros nuestra amiga Mônica Valente, secretaria de relaciones internacionales en el seno del Partido de los Trabajadores (PT) y secretaria general del Foro de Sao Paulo.
Juntos, con estos amigos, nos ponemos en ruta hacia el lugar de encarcelamiento de Lula. La cita con el expresidente es a las 4 de la tarde. Pero antes vamos a saludar a los grupos de la Vigilia, y hay que prever las formalidades de ingreso en el edificio carcelario. No es una prisión ordinaria, sino la sede administrativa de la Policía Federal en cuyo seno se ha improvisado un local que sirve de celda.
Sólo entraremos a ver a Lula, Adolfo Pérez Esquivel y yo, acompañados por el abogado Carlos L. Rocha y Mônica Valente. Aunque el personal carcelero es cordial, no deja de ser muy estricto. Los teléfonos nos son retirados. El cacheo es electrónico y minucioso. Solo es permitido llevarle al reo libros y cartas, y aún... porque Adolfo le trae 15000 cartas de admiradores en un pendrive y se lo confiscan para verificarlo muy atentamente... luego se lo devolverán.
Lula está en la cuarta planta. No lo vamos a ver en una sala especial para visitas sino en su propia celda donde está encerrado. Subimos por un ascensor hasta el tercer piso, y alcanzamos el último a pie. Al final de un pasillito, a la izquierda, está la puerta. Hay un guardia armado sentado delante que nos abre. En nada esto se asemeja a una prisión -excepto los guardianes-, parece más bien un local administrativo y anónimo de oficinas. Nos ha acompañado hasta aquí el carcelero jefe, Jorge Chastalo (está escrito en su camiseta), alto, fuerte, rubio, de ojos verde-azules, con los antebrazos tatuados. Un hombre amable y constructivo quien tiene, constato, unas relaciones cordiales con su prisionero.
La habitación-celda es rectangular, entramos por uno de los lados pequeños y se nos presenta en toda su profundidad. Cómo nos han confiscado los teléfonos, no puedo sacar fotos y tomo nota mental de todo lo que observo. Tiene unos seis o siete metros de largo por unos tres y medio de ancho, o sea unos 22 metros cuadrados de superficie. Justo a la derecha, al entrar, está el baño, con ducha y váter; es un cuarto aparte. Al fondo, enfrente, hay dos grandes ventanas cuadradas con rejas horizontales de metal pintadas de blanco. Unos toldos de color gris-plata exteriores dejan entrar la luz natural del día pero impiden ver al exterior. En el ángulo izquierdo del fondo está la cama individual recubierta con un cubrecama color negro y en el suelo una alfombrita. Encima de la cama, clavadas en la pared, hay cinco grandes fotografías en colores del pequeño Arthur, recien fallecido , y de los otros nietos de Lula con sus padres. Al lado, a la derecha, y debajo de una de las ventanas, hay una mesita de noche de madera clara, de estilo años 1950, con dos cajones superpuestos, de color rojo el de arriba. A los pies de la cama, un mueble también de madera sirve de soporte a un pequeño televisor negro de pantalla plana de 32 pulgadas. Al lado, también contra la pared izquierda, hay una mesita bajita con una cafetera y lo necesario para hacer café. Pegado a ella, otro mueble cuadrado y más alto, sirve de soporte a una fuente de agua, una bombona color verde esmeralda como las que se ven en las oficinas. La marca del agua es ‘Prata da Serra’.
En el otro ángulo del fondo, a la derecha, es el rincón gimnasio, con un banco recubierto de falso cuero negro para ejercicios, gomas elásticas para musculación y una gran caminadora. Al lado, entre la cama y la caminadora, un pequeño calentador eléctrico sobre ruedas, color negro. En lo alto de la pared del fondo, sobre las ventanas, hay un aire acondicionado de color blanco.
En medio de la habitación, una mesa cuadrada de 1,20 mts de lado, cubierta con un hule azul celeste y blanco, y cuatro sillas confortables, con reposabrazos, de color negro. Una quinta silla o sillón está disponible contra la pared derecha. Finalmente, pegado al tabique que separa la habitación del cuarto de baño: un gran armario de tres cuerpos, color roble claro y blanco, con una pequeña estantería en el lado derecho que sirve de biblioteca.
Todo modesto y austero, hasta espartano, para un hombre que fue durante ocho años el présidente de una de las diez principales potencias del mundo... Pero todo muy ordenado, muy limpio, muy organizado...
Con su cariño de siempre, con calurosos abrazos y palabras de amistad y afecto, Lula nos acoge con su voz característica, ronca y potente. Viste una camiseta adidas del Corinthians su equipo paulista de fútbol favorito, un pantalon de sudadera gris clarito de marca nike, y unas chanclas blancas de tipo havaianas. Se le ve muy bien de salud, robusto, fuerte : « Camino nueve kilómetros diarios » nos dice. Y en excelente estado psicológico : « Esperaremos tiempos mejores para estar pesimista -afirma- nunca he sido depresivo, jamás, desde que nací; y no lo voy a ser ahora. »
Nos sentamos en torno a la mesita, él frente a la puerta, dándole la espalda a las ventanas, Adolfo a su derecha, Mônica enfrente, el abogado Rocha un poco aparte entre Adolfo y Mônica, y yo a su izquierda. Sobre la mesa hay cuatro mugs llenos de lápices de colores y bolígrafos.
Le entrego los dos libros que le he traído, las ediciones brasileñas de « Cien horas con Fidel » y « Hugo Chávez, mi primera vida ». Bromea sobre su propia biografía que está escribiendo, desde hace años, nuestro amigo Fernando Morais : « No sé cuándo la va a terminar... Todo empezó cuando salí de la Presidencia, en enero de 2011. Unos días después, fui a un encuentro con los cartoneros de Sao Paulo... Era debajo de un puente, y allí una niña me preguntó si yo sabía lo que había hecho en favor de los cartoneros... Me sorprendió, y le dije que, bueno, nuestros programas sociales, en educación, en salud, en vivienda, etc. Y ella me dijo: « No, lo que usted nos dio fue: dignidad... » Una niña...! Me quedé impresionado... y lo comenté con Fernando... Le dije: « Mira, sería bueno hacer un libro con lo que la gente piensa de lo que hicimos nosotros en el gobierno, lo que piensan los funcionarios, los comerciantes, los empresarios, los trabajadores, los campesinos, los maestros.... Ir preguntándoles, recoger las respuestas.... Hacer un libro no con lo que yo puedo contar de mi presidencia, sino con lo que la propia gente dice... Ese era el proyecto.... (se ríe) pero Fernando se ha lanzado en una obra titanesca porque quiere ser exhaustivo... Sólo ha escrito sobre el período 1980-2002, o sea antes de llegar yo a la presidencia... y ya es un tomo colosal... porque en ese periodo de 22 años ocurrieron tantas cosas... fundamos la CUT (Central Única de Trabajadores), el PT, el MST, lanzamos las campañas « Direitas ja! », y en favor de la Constituyente.... transformamos el país... El PT se convirtió en el primer partido de Brasil... Y debo aclarar que aún hoy, en este país, sólo existe un partido verdaderamente organizado, el nuestro, el PT. »
Le preguntamos sobre su estado de ánimo. « Hoy se cumplen, nos dice, 522 días desde mi entrada en esta cárcel, el sábado 7 de abril de 2017... Y exactamente ayer se cumplió un año de cuando tuve que tomar la decisión más difícil, escribir la carta en la que renunciaba a ser candidato a las elecciones presidenciales de 2018... Estaba en esta celda, solito... dudando... porque me daba cuenta de que estaba cediendo a lo que deseaban mis adversarios.... impedirme ser candidato... Fue un momento duro... de los más duros... y yo completamente solo aquí... Yo pensaba :  Es como estar pariendo con mucho dolor y sin nadie que te tenga la mano... »
Abre el libro « Cien horas con Fidel » y me dice: « Conocí a Fidel en 1985, exactamente a mediados de julio de 1985... Estaba en La Habana por primera vez participando en la Conferencia Sindical de los Trabajadores de América Latina y del Caribe sobre la Deuda Externa... Yo ya había salido de la CUT, ya no era sindicalista, estaba a tiempo completo de Secretario General del PT y era candidato en las elecciones legislativas del año siguiente... Pero no sólo había sindicalistas en esa Conferencia, Fidel había invitado también a intelectuales, profesores, economistas, y dirigentes políticos... Recuerdo que eran ya como las cinco de la tarde, en el Palacio de Congresos, Fidel presidía, y aquello estaba muy aburrido... Entonces Fidel, que yo no conocía personalmente, me mandó un mensaje preguntando si yo iba a hablar... Le contesté que no, que no estaba previsto... Él entonces casi me dio una orden: « Usted tiene que hablar, y será el último, cerramos con usted... » Pero la CUT no quería de ninguna manera que yo tomase la palabra... Así que yo no sabía qué hacer... A eso de las siete de la tarde, desde la presidencia de la mesa, sorpresivamente, Fidel anuncia que yo tengo la palabra... Casi me vi obligado a tomarla, me levanté, fui a la tribuna... y empecé a hablar... sin traducción... hice un largo discurso y terminé diciendo: « Compañero Fidel, quiero decirles a los amigos y amigas aquí reunidos que los Estados Unidos tratan por todos los medios de convencernos de que son invencibles... Pero Cuba ya los venció, Vietnam ya los venció, Nicaragua ya los venció, y El Salvador también los va a vencer... No debemos tenerles miedo! » Hubo fuertes aplausos. Bueno, termina la jornada, y yo me voy a mi casa que me habían asignado en el Laguito... Y cuando llego... quién me estaba esperando en el saloncito de la casa? Fidel y Raúl ! Los dos ahí sentados aguardándome... Fidel empezó a preguntarme dónde yo había aprendido a hablar así... Les conté mi vida... Y así fue como nos hicimos amigos para siempre... »
« Debo decir, añade Lula, que Fidel, siempre fue muy respetuoso,  nunca me dio un consejo que no fuera realista... Nunca me pidió que hiciera locuras... Prudente... Moderado... Un sabio... Un genio... »
Lula le pregunta entonces a Pérez Esquivel, quien preside el Comité internacional en favor del otorgamiento del Premio Nobel de la Paz al expresidente brasileño, cómo avanza el proyecto. Adolfo da detalles del gran movimiento mundial de apoyo a esa candidatura y dice que el Premio se anuncia, en general, a principios de octubre, o sea en menos de un mes...Y que según sus fuentes este año será para un o una latinoamericana. Se le ve optimista.
Lula insiste en que es decisivo el apoyo de la Alta Comisaría para los derechos humanos de la ONU que preside Michelle Bachelet. Dice que esa es la « batalla más importante ». Aunque no lo ve fácil. Nos cuenta una anécdota: « Hace unos años, cuando salí de la Presidencia, ya me habían propuesto para el Premio Nobel de la Paz. Un día, me encontré con la reina consorte de Suecia, Silvia, esposa del rey Carlos XVI Gustavo. Ella es hija de una brasileña, Alice Soares de Toledo, así que hablamos en confianza. Y ella me dijo: « Mientras sigas siendo amigo de Chávez, no creo que puedas avanzar mucho... Aléjate de Chávez y tienes el Premio Nobel de la Paz... » Así son las cosas... »
Le pregunto cómo juzga estos primeros ocho meses de gobierno de Jair Bolsonaro. « Bolsonaro está entregando el país, me contesta. Y estoy convencido de que todo lo que está ocurriendo está piloteado por Petrobras... A causa del super-yacimiento de petróleo off shore Pre-Sal, el mayor del mundo, con reservas fabulosas, de muy alta calidad... descubierto en 2006 en nuestras aguas territoriales... aunque está a gran profundidad, más de seis mil metros, su riqueza es de tal dimensión que justifica todo... Hasta puedo afirmar que la reactivación de la IVa Flota, por Washington, que patrulla a lo largo de las costas atlánticas de América del Sur, se decidió cuando se descubrió el yacimiento Pre-Sal... Por eso, nosotros, con Argentina, Venezuela, Uruguay, Ecuador, Bolivia, etc... creamos el Consejo de Seguridad de Unasur... Es un elemento determinante.
Brasil, prosigue Lula, siempre fue un país dominado por élites voluntariamente sometidas a los Estados Unidos... Sólo cuando nosotros llegamos al poder, en 2003, Brasil empezó a ser protagonista... Entramos al G-20, fundamos los BRICS (con Rusia, India, China y Suráfrica), organizamos -por primera vez en un país emergente- los Juegos Olímpicos, la Copa Mundial de fútbol... Nunca hubo tanta integración regional en América Latina.... Por ejemplo, nuestros intercambios en el seno de Mercosur eran de 15 mil millones de dólares, cuando acabé mis dos mandatos se elevaban a 50 mil millones... Hasta con Argentina, cuando llegué eran de 7 mil millones, cuando terminé de 35 mil millones... Los Estados Unidos no quieren que seamos protagonistas, que tengamos soberanía económica, financiera, política, industrial, y menos aún militar... No quieren, por ejemplo, que Brasil firme acuerdos con Francia sobre los submarinos nucleares... Nosotros habíamos avanzado en eso, con el presidente François Hollande, pero con Bolsonaro se derrumbó... Hasta esa miserable declaración, tan espantosamente antifeminista, contra Monique, la esposa del Presidente de Francia Emmanuel Macron, hay que situarla en ese contexto...
El tiempo impartido se termina, hablamos de muchos de sus amigos y amigas que ejercen aún responsabilidades politicas de muy alto nivel en diversos países o en organizaciones internacionales. Nos ruega que les transmitamos a todas y a todos su recuerdo más afectuoso, y agradece su solidaridad.
Insiste en lo siguiente: « Digan que estoy bien, como lo pueden constatar. Estoy consciente de por qué estoy preso. Lo sé muy bien. No ignoro la cantidad de juicios que hay contra mi. No creo que ellos me liberen. Si el Tribunal Supremo me declara inocente, ya hay otros juicios en marcha contra mi para que nunca salga de aquí. No me quieren libre para no correr ningún riesgo... Eso no me da miedo... Yo estoy preparado para tener paciencia... Y dentro de lo que cabe, tengo suerte... hace cien años, ya me habrían ahorcado, o fusilado, o descuartizado... para hacer olvidar cualquier momento de rebeldía... Yo tengo conciencia de mi rol...No voy a abdicar... Conozco mi responsabilidad ante el pueblo brasileño... Estoy preso, pero no me quejo, me siento más libre que millones de brasileños que no comen, no trabajan, no tienen vivienda... parece que están libres pero están presos de su condición social, de la que no pueden salir...
Prefiero estar aquí siendo inocente, que fuera siendo culpable... A todos los que creen en mi inocencia, les digo: No me defiendan sólo con fe ciega... Léanse las revelaciones de « Intercept ». Ahí está todo, argumentado, probado, demostrado. Defiéndanme con argumentos... Elaboren una narrativa , un relato... Quien no elabora una narrativa, en el mundo de hoy, pierde la guerra.
Estoy convencido de que los jueces y los procuradores que montaron la manipulación para encarcelarme no duermen con la tranquilidad que tengo yo. Son ellos los no tienen la conciencia tranquila. Yo soy inocente. Pero no me quedo de brazos cruzados. Lo que vale es la lucha. »

*_IGNACIO RAMONET_*

*_Curitiba, 12 de septiembre 2019_*

miércoles, 6 de marzo de 2019

Documento de la Comisión 8 de marzo del movimiento feminista de Madrid COMISIÓN 8 DE MARZO DEL MOVIMIENTO FEMINISTA



Venimos de lejos, tenemos una larga historia feminista, y un recorrido de muchos 8 de marzo tomando la calle, la plaza, la palabra con el propósito de subvertir el orden del mundo y el discurso heteropatriarcal, racista y neoliberal.

Al grito de “ni una menos, vivas nos queremos” que lanzaron las feministas argentinas se llevó a cabo la primera huelga global de mujeres de trabajo productivo y reproductivo el 8 de marzo de 2017.

El 8 de marzo de 2018 millones de mujeres en todo el mundo protagonizamos la huelga feminista. En todas las ciudades, barrios y pueblos ocupamos las calles para hacer visibles nuestros trabajos, nuestras demandas y nuestros cuerpos. Y paramos en todos los lugares.

Somos un movimiento feminista intergeneracional y diverso, creciente en número y en energía, impulsamos y desarrollamos propuestas e ideas para pensar en otras vidas y otro mundo. Somos miles, millones, las mujeres dispuestas a conseguirlo, y vamos a por todas.

Dijimos que nadie podría mirar a otro lado frente a nuestras propuestas y nuestra centralidad en el mundo y lo conseguimos. Con la fuerza colectiva hemos ido abriendo espacios y consiguiendo algunos cambios, pero no todos ni para todas. Nuestras vidas siguen marcadas por las desigualdades, por las violencias machistas, por la precariedad, por procesos de exclusión derivados de nuestros empleos, por la expulsión de nuestras viviendas, por el racismo y la no corresponsabilidad ni de los hombres ni del Estado en los trabajos de cuidados.


LA HUELGA TIENE QUE ALCANZAR, ADEMÁS DEL ÁMBITO LABORAL, OTROS TRABAJOS Y ESPACIOS: EL DE LOS CUIDADOS, EL CONSUMO, LA VIDA ESTUDIANTIL Y ASOCIATIVA

Por eso la Comisión 8 de Marzo del movimiento feminista convoca una huelga feminista en 2019. Una huelga en todos los espacios de la vida que va más allá de lo que tradicionalmente se ha entendido como huelga general. Porque la participación de las mujeres es nuclear en todas las esferas de la vida, y la huelga tiene que alcanzar, además del ámbito laboral, otros trabajos y espacios: el de los cuidados, el consumo, la vida estudiantil y asociativa.

La huelga es de todas, la construimos entre todas para que cada una de nosotras pueda participar y tenga su espacio en la huelga feminista. Sabemos que las posibilidades para participar en la huelga pueden ser distintas para cada una, pues estamos atravesadas por desigualdades y precariedades que nos sitúan en lugares muy diversos frente al trabajo asalariado, los cuidados, el consumo, el ejercicio de nuestros derechos, la formación y la participación ciudadana según nuestra procedencia, la clase, la “raza”, la situación migratoria, la edad, la orientación sexual, la identidad y/o expresión de género y las distintas habilidades. Por eso la huelga feminista es una propuesta abierta en la que todas podemos encontrar una forma de participar.

El nuestro es un movimiento, transfronterizo y transcultural. Somos un movimiento internacional diverso que planta cara al orden patriarcal, racista, colonizador, capitalista y depredador del medio ambiente. Proponemos otra forma de ver, entender y estar en el mundo, de relacionarnos, en definitiva nuestra propuesta supone un nuevo sentido común.

Por eso formamos parte de las luchas contra las violencias machistas, por el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, por la justicia social, la vivienda, la salud, la educación, la soberanía alimentaria y la laicidad. De las luchas que protagonizan mujeres que defienden sus tierras y los recursos de sus pueblos, incluso arriesgando su vida, amenazadas por el extractivismo, las empresas transnacionales, y los tratados de libre comercio; contra las viejas y nuevas formas de explotación y muchas otras luchas colectivas.


LA HUELGA FEMINISTA ES UNA PROPUESTA ABIERTA EN LA QUE TODAS PODEMOS ENCONTRAR UNA FORMA DE PARTICIPAR

Porque somos activamente antirracistas estamos contra la ley de extranjería y los muros que levanta el Norte global; porque somos antimilitaristas estamos contra las guerras, que son una de las causas que obligan a las mujeres a migrar; contra los Estados autoritarios y represores que imponen leyes mordaza y criminalizan la protesta y la resistencia feminista.

Nos unimos al grito global lanzado por las mujeres en Brasil, en EEUU, en Italia, en India y en otras partes del mundo frente a las reacciones patriarcales por el avance de las mujeres en el logro de nuestros derechos, y frente a una derecha y extrema derecha que nos ha situado a mujeres y migrantes como objetivo prioritario de su ofensiva ultraliberal y patriarcal.

Sabemos que para resistir hay que seguir avanzando y nos sabemos fuertes. Tenemos una propuesta positiva para que todas y todos, desde nuestra diversidad, tengamos una vida digna. Defendemos una forma de convivir y lo queremos hacer todas, unidas, fortaleciendo nuestras alianzas con otros movimientos sociales. Así nos enfrentamos a quienes hacen su política desde la mentira y el desprecio a las mujeres, desde el miedo, la victimización y el resentimiento. Y en el proceso de reconocer y defender nuestros derechos desarrollamos lazos de apoyo y solidaridad entre todas. Frente al “nosotros primero” planteamos “nosotras juntas”.

Formamos parte de un proceso colectivo de transformación radical de la sociedad, de la cultura, de la economía, de las relaciones. Queremos ocupar el espacio público, reapropiarnos de la decisión sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, reafirmar la fuerza política de las mujeres, lesbianas y trans y preservar el planeta en el que vivimos, en un momento de urgente crisis ambiental.


QUEREMOS OCUPAR EL ESPACIO PÚBLICO, REAPROPIARNOS DE LA DECISIÓN SOBRE NUESTRO CUERPO Y NUESTRA VIDA, REAFIRMAR LA FUERZA POLÍTICA DE LAS MUJERES, LESBIANAS Y TRANS Y PRESERVAR EL PLANETA EN EL QUE VIVIMOS

Y por eso el 8M pararemos nuestro trabajo de cuidados y doméstico, el trabajo remunerado, el consumo y nuestros estudios y nuestro activismo, para demostrar que sin nosotras ni se produce ni se reproduce.

Una huelga en la que los hombres son nuestros aliados, apoyando para que sea posible que paremos las mujeres.

Esto ni empieza ni acaba el 8 de marzo. Como en años anteriores es un proceso que empieza mucho antes del día de la huelga, haciendo reuniones, construyendo propuestas, tejiendo redes, poniendo en marcha procesos de contagio, y culminará el día 8 con una huelga y una movilización en la que visibilizaremos nuestras denuncias y exigencias en todos los espacios, tomando las calles en barrios, pueblos y ciudades.

El documento que presentamos es fruto de ese saber colectivo feminista que vamos tejiendo al compartir las calles, el intercambio de experiencias, saberes y prácticas de resistencia individual y colectiva frente a las distintas formas en que se manifiesta el patriarcado.

Es un documento de propuesta y de acción para el proceso de la huelga feminista.

El 8 de marzo puede ser un gran día en esta revolución que hemos puesto en marcha. ¡La revolución feminista!

Comisión 8 de marzo del movimiento feminista