En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Gandhi.


lunes, 21 de marzo de 2011

Campaña de presión sobre los países Miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por la independencia del Sahara

Nos ha llegado esta campaña por la descolonización e Indepencia del Sahara

Os enviamos los documentos que se han preparado desde CEAS-Sáhara para la Campaña de presión sobre los países Miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Su realización tiene unos plazos cortos, concretos y bien definidos, pues se trata de crear una presión social sobre los representantes de los países que integran el Consejo de Seguridad ante el nuevo informe y resolución de finales de abril.

Se adjuntan varios documentos:

  1. Propuesta de carta a enviar
    • En español: para la difusión y enviar al representante de Colombia (Presidencia de turno del Consejo Seguridad en abril)
    • En inglés: para el resto de países
  2. Directorio: aparecen datos de correo ordinario, fax y e-mail de cada representación, para enviar según posibilidades.
Además de a estos países, debería enviarse la carta en inglés (vía postal o fax) a:

The Honourable Ban Ki-Moon
Secretary General
760 United Nations Plaza
United Nations
New York, NY 10017
Telefax: (212) 963-4879

Esperamos que esta campaña tenga la máxima difusión y repercusión posibles.

Recibid un cordial saludo,



Propuesta de carta Consejo Seguridad marzo-abril 2011 (español).pdf

Propuesta de carta Consejo Seguridad marzo-abril 2011 (inglés).pdf

Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara

domingo, 20 de marzo de 2011

Julian Assange: "Colombia es muy interesante para WikiLeaks"

Domingo, 20 de Marzo de 2011 09:42 Carlos Eduardo Huertas (SEMANA)

En su primera entrevista concedida a un medio de habla hispana en América, Julian Assange, el creador de WikiLeaks, explica su interés por el país, cuenta su experiencia como el gran revelador de secretos del mundo y reflexiona sobre su organización y el periodismo.


La calma que inspira Julian Assange no parece coincidir con su dramática realidad: hoy pende sobre su cabeza una circular roja de la Interpol y está a la espera de que de un momento a otro la justicia inglesa ratifique si autoriza su extradición a Suecia. Pero Assange no se inmuta. Sus seguidores están convencidos de que lo de la extradición es un montaje para mandarlo a Estados Unidos, donde podría ser juzgado por “ayudar al enemigo y condenado a prisión perpetua o a pena de muerte. Tampoco parece perturbarlo el Premio Nobel de Paz al que ya está nominado ni que Steven Spielberg ya esté trabajando en una película sobre su increíble historia de vida y sobre WikiLeaks, la organización que fundó hace apenas cinco años con un único propósito: revelar los secretos del poder.

En su encuentro con SEMANA, en la enorme casa que le sirve de sitio de detención cerca de Londres, habló sobre lo que ha sido la más grande filtración de la historia: los secretos contenidos en más de 250.000 cables del Departamento de Estado de Washington. WikiLeaks decidió abrir lo que ellos llaman una segunda etapa del ‘Cablegate’, y para ello contactó, a principios de este año, a periodistas de los países protagonistas de los cables, entre ellos a esta revista, y a cada uno de esos medios le dio un paquete exclusivo de cables.
 
SEMANA recibió un paquete de cables en exclusiva, con más de 9.000 mensajes secretos de las embajadas de Estados Unidos en Colombia y Venezuela, que van de 1985 a 2010.

Revista SEMANA, luego de leer en detalle miles de cables cedidos por WikiLeaks, comienza a publicarlos a partir de esta edición. Y en esta entrevista con Assange, la primera que concede a un medio de comunicación de habla hispana en América, da cuenta de por qué Colombia es importante para su organización.
 
SEMANA: En los miles de documentos que ha revelado WikiLeaks, ¿qué les ha llamado la atención sobre Colombia?
 
Julian Assange: Colombia es un país muy interesante para nosotros. Hemos tenido una larga historia de publicar información sobre las Farc, las AUC, y su relación con el gobierno colombiano. Pero lo de Colombia va más allá de sus propios asuntos y tiene que ver con la relación entre Estados Unidos y Latinoamérica.
 
SEMANA: ¿A qué se refiere?
 
J.A.: Estados Unidos está invirtiendo más dinero en Colombia que en ningún otro país de América Latina. Y a la vez, hay varias compañías poderosas –como Lockheed Martin, Raytheon, Northrop Grumman, contratistas militares y de inteligencia– que hacen lobby en el Congreso, en Washington, y mueven sus contactos en el Pentágono y la CIA, para involucrarse en programas especiales en Colombia y así proveer servicios y asegurarse de que la plata de los Estados Unidos se la devuelvan a ellos. Se trata de transferir el dinero de los impuestos, que paga la gente de clase media de los Estados Unidos, a los presidentes de compañías y ejecutivos senior, es decir, gente que ya es rica. Por ejemplo, aparentan darle al gobierno colombiano ayuda para comprar helicópteros, pero luego ponen la condición de que deben ser de cierto modelo, para que solo los fabricantes de armas estadounidenses puedan ser sus proveedores. Eso es realmente lo que está pasando en Colombia en cuanto a la ayuda militar de Estados Unidos en su lucha contra las drogas.
 
SEMANA: ¿Pero acaso esa ayuda no es necesaria?
 
J.A.: Por supuesto, hay hechos difíciles en Colombia que legitiman esas ayudas, como los problemas con las Farc, las dificultades en la lucha contra las drogas o sus relaciones con Venezuela. Pero hay que tener en cuenta que las firmas de contratistas se aprovechan de la situación y la inflan por otros intereses, lo que desestabiliza la democracia colombiana. Eso es un problema que se ve en estos cables, así como el impacto que esto tiene en la región, sobre todo entre Colombia y Venezuela con la influencia de Cuba.
 
SEMANA: ¿WikiLeaks es una organización anti-Estados Unidos?
 
J.A.: WikiLeaks es una organización contra el abuso del secretismo de los gobiernos. La filosofía que he tratado de promover es que cierto tipo de información solo puede ver la luz si es revelada por nosotros. Estas no son cosas que se encuentran en Internet o en enciclopedias. Algunas organizaciones gastan mucho dinero y trabajan muy duro para mantener información en secreto. ¿Por qué lo hacen? Generalmente es porque saben la importancia y el valor de la información y por esa razón mantienen oculta la que recolectan, porque si la gente llega a descubrirla, creará una fuerza que obligaría a reformar lo establecido. Y no es que yo sea un reformador. Lo que pasa es que a lo largo del tiempo el gobierno estadounidense ha venido creando más secretos que cualquier otro gobierno en el mundo. Y eso ocurre por dos razones: primero, porque Estados Unidos es un país grande, rico y altamente desarrollado, de modo que puede crear información, mucha información, de forma muy rápida, y además tiene un aparato de espionaje enorme. La otra razón es por el tamaño del sector militar y de inteligencia que, dependiendo de cómo se mida, es aproximadamente el 40 o 50 por ciento de su Producto Interno Bruto. Es decir, el grueso de su prosperidad económica está ligado a su secretismo. La moneda estadounidense corresponde a una quinta parte de la actividad económica en el mundo y cerca de la mitad de su actividad económica de cierta manera tiene relación con actividades secretas.
 
SEMANA: Antes del ‘Cablegate’, WikiLeaks sacó a la luz muchos documentos clasificados de gobiernos de África, Asia central, Oriente Medio, China, Rusia y de países nórdicos, pero cuando se mete con la guerra de Bagdad deja de ser considerado un adalid de la libertad en la era digital para convertirse en un delincuente. ¿Es esto así?
 
J.A.: Sí, es muy interesante ver esta transición. Hemos estado publicando desde 2007 y en Estados Unidos éramos considerados unos héroes hasta abril de 2010, cuando publicamos el material que muestra el asesinato de dos periodistas y varias personas en Bagdad por un helicóptero Apache de las fuerzas militares estadounidenses. Para ese momento, el andamiaje de la industria militar de Estados Unidos y sus colaboradores, no solo en Washington, sino en el resto de Occidente, empezaron a volverse en contra nuestra.
 
SEMANA: ¿Es usted una amenaza transnacional?
 
J.A.: Peter T. King, representante del Congreso de los Estados Unidos, ha intentado proponer una legislación para que se catalogue a WikiLeaks como una amenaza transnacional. Él es el presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara. Semejante declaración significaría que nuestro staff y nuestros colaboradores sean etiquetados como enemigos y serían tratados igual que Al Qaeda y los talibanes.
 
SEMANA: ¿Entonces cómo cree que los organismos de inteligencia de Estados Unidos lo tienen catalogado?
 
J.A.: El vicepresidente Joseph Biden dijo en enero de este año que yo era un terrorista tecnológico. Cuando le preguntaron si yo era como Daniel Ellsberg, que reveló los papeles del Pentágono, o era un terrorista, él dijo que era más que un terrorista. Cuando el presidente Mubarak, un dictador que gobernó Egipto por treinta años, fue presionado por su pueblo para renunciar, Biden dijo que él no era un dictador y que no debía retirarse. Entonces, por un lado uno ve que el señor Biden llama demócrata a un dictador en desgracia y por el otro me llama a mí terrorista tecnológico.
 
SEMANA: Usted ha enfrentado amenazas de grupos extremistas, de radicales islámicos, hasta de gobiernos africanos, pero ha dicho que su temor real surge cuando se exacerban los ánimos del sector radical de derecha estadounidense. ¿A qué se refiere?, ¿quiénes son?
 
J.A.: Una combinación de personas muy interesante. Yo soy de los que piensan que hay personas buenas en ambos lados de la política, ya sea derecha o izquierda, dependiendo de cómo se llame en cada país. Y definitivamente hay gente mala en ambos lados. Las amenazas de muerte en contra de la organización han venido de políticos del ala derecha y de gente que ha sido asociada con los neoconservadores. Son un problema, y un problema que viene en ascenso. Porque uno los ve llegando a la Casa Blanca en las próximas elecciones.
 
SEMANA: ¿Quién es WikiLeaks más allá de Assange?
 
J.A.: Tenemos 800 voluntarios y una extraordinaria red de millones de personas que nos apoyan de una u otra forma. Nos apoyan sin engaños, mediante donaciones. Esas personas no reciben una carta de agradecimiento ni un premio. No sale su nombre en una lista. Nos donan por una sola razón: quieren que sobrevivamos y sigamos publicando. Entonces eso muestra la fuerza del compromiso que tienen con nosotros. No lo hacen para impresionar a sus amigos. Es porque hay mucha gente que hoy necesita y quiere viva la organización. Hay mucha gente que nos defiende de los ataques.
 
SEMANA: ¿Es decir que si por alguna razón usted falta, la organización se mantiene?
 
J.A.: La última vez que estuve en prisión seguimos publicando todos los días. Somos difíciles de decapitar. Algunos medios han creado el mito de que soy un superhombre y que hago todo el trabajo; en los orígenes de la organización, eso era verdad, pero hemos crecido durante los últimos años.
 
SEMANA: ¿Clasificaría a WikiLeaks como un alborotador del establecimiento, como un activista del derecho a estar informado, como una superfuente de información en la nueva era digital o como una forma de hacer periodismo?
 
J.A.: Es todo eso. Estamos planteando nuevos estándares. ¿Para qué es el periodismo? No es solo para que los dueños de los medios tengan ganancias, debe buscar un servicio público. No es solo para producir ganancias. No puedes decir que haces periodismo por razones morales y luego trabajar en función del dinero. WikiLeaks no es una organización convencional. Trabajamos por el derecho que tiene la gente a saber y a publicar.

Última actualización el Domingo, 20 de Marzo de 2011 09:46 

Clarín.cl

sábado, 19 de marzo de 2011

Al juez Velasco se le cae la causa contra Remedios García y contra el Gobierno de Venezuela

Martes 15 de marzo de 2011

Tras un año de linchamiento mediático
Por Adolfo Mena para Rebelión

Después de tener procesada un año a Remedios sin siquiera interrogarla, le levanta el procesamiento reconociendo que no tiene ninguna relación con ETA. Sobre Venezuela, ya no habla de militares ni funcionarios, sino que afirma que los entrenamientos de etarras los hacen por su cuenta, sin ninguna intervención del Gobierno venezolano.

Eloy Velasco, magistrado al frente del Juzgado Central de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional de Madrid, emitió el pasado 7 de marzo de 2011 un auto de procesamiento en el que corrige las acusaciones que contra Remedios García Albert y el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela realizaba hace ahora justamente un año, en un auto que sirvió para alimentar una campaña propagandística que presentaba a Venezuela como un "santuario para los terroristas" y al Gobierno venezolano como "facilitador" de la supuesta conexión entre ETA y la guerrilla de las FARC en su territorio, con Remedios García como "pieza clave de enlace" entre ambas organizaciones.
Las mentiras se han publicado y la calumnia se ha repetido como un mantra durante este tiempo -un año desde el procesamiento por parte del juez Velasco, dos años y medio desde el primer procesamiento de Remedios por el juez Garzón- sin que Remedios haya sido llamada a declarar ante ningún juez, ni haya podido defenderse de las acusaciones contenidas en ambos autos.
Finalmente, a Velasco no le queda más remedio que reconocer que no tiene causa contra Remedios ni contra Omar Arturo Zabala, y por tanto deja sin efecto el procesamiento acordado en auto de 24/02/2010 y las medidas cautelares acordadas contra ambos. Y Remedios comparecerá para declarar en condición de testigo y no de imputada, el 21 de marzo.
También se extrae de la lectura del auto emitido el 7 de marzo por el juez Velasco, que no hay absolutamente ningún sustento para alegar que haya existido colaboración institucional por parte de Venezuela con el entrenamiento y actividades de ningún miembro de ETA en su territorio, tal y como se publicó irresponsablemente hace un año.
El auto afirma, textualmente:
"Remedios García Albert y Omar Arturo Zabala Padilla, miembros de la Comisión Internacional de las FARC que en diversas ocasiones visitaron los campamentos de esta organización terrorista, no participaron en la gestión ni en la organización de los cursillos sobre armamento y explosivos con miembros de la ETA que Arturo Cubillas propició, limitando su labor en los mismos al adiestramiento en labores de uso de telecomunicaciones con los guerrilleros de las FARC, así como propaganda, adoctrinamiento político, confección de materiales para su publicación en webs, reportajes y la revista Resistencia, labores a las que se debe añadir las de apoyo logístico material, principalmente desde España, que se enjuician en las DP 261/08 del JCI 5 AN".
De esta forma, el juez Velasco reconoce que no tiene elementos para acusar a Remedios García y Omar Arturo Zabala de colaboración con ETA, pero plantea que el Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, donde se instruye la causa abierta en julio de 2008 por el juez Baltasar Garzón, debe imputarles el delito de "integración en organización terrorista", basándose en las siguientes "pruebas":
- Los presuntos "correos electrónicos" (no hay ni un sólo correo electrónico, sino documentos de texto) supuestamente encontrados en el ordenador mágico, presuntamente incautado al comandante de las FARC Raúl Reyes, asesinado el 1 de marzo de 2008 en una operación conjunta de la Fuerza Aérea Colombiana con el Ejército estadounidense de bombardeo contra el territorio de Ecuador, violatorio de la soberanía de este país y que constituyó un crimen de guerra.
- Los testimonios de presuntos ex guerrilleros arrepentidos de quienes solamente se proporcionan los alias, y que afirman haber visto a Remedios en tal o cual campamento, y realizan diveras acusaciones contra su persona.
Se trata de la mismas y únicas pruebas que la Fiscalía colombiana tiene para judicializar y perseguir al periodista William Parra, y a la socióloga y defensora de derechos humanos Liliana Obando (actualmente en prisión, engrosando la lista de los más de 7.500 presos políticos del régimen colombiano). Tras la masacre cometida en el campamento de Raúl Reyes, el Gobierno colombiano trató de sostener una campaña propagandística para acallar el escándalo de la parapolítica, y construyeron el escándalo de la "Farc política", pero con el tiempo ninguna de las acusaciones que hicieron contra los políticos, periodistas y activistas que desde la izquierda señalaban sus crímenes, se pudo sostener en un tribunal. ¿La razón? Esas pruebas, que ahora se esgrimen contra Remedios en un auto judicial y en la prensa, sin darle opción a defenderse, sencillamente no resisten el menor contraste, y los montajes judiciales se caen al primer careo con la realidad.

Acusar sin pruebas

El "Informe Forense de Interpol sobre los ordenadores y equipos informáticos de las FARC decomisados por Colombia", supuestamente incautados en la incursión militar del 1 de marzo de 2008, cuestiona la posibilidad de su uso ante los tribunales de justicia.
En el propio informe se asegura, en diversos puntos, y en la conclusión 2b, que entre el 1 y el 3 de marzo hubo irregularidades y no se siguió el protocolo internacional que admitiría un tribunal:
“Conclusión no 2b: Entre el 1 de marzo de 2008, fecha en que las autoridades colombianas incautaron a las FARC las ocho pruebas instrumentales de carácter informático, y el 3 de marzo de 2008 a las 11.45 horas, momento en que dichas pruebas fueron entregadas al Grupo Investigativo de Delitos Informáticos de la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN) de Colombia, el acceso a los datos contenidos en las citadas pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley. ” (Pag. 8, Párr. 5)
Incluso en otro punto se pone en duda que un tribunal lo admita:
“77. Cuando los funcionarios de los organismos encargados de la aplicación de la ley acceden directamente a las pruebas electrónicas decomisadas sin hacer en primer lugar una copia imagen de los datos, el acceso a las pruebas y su visualización quedan registrados. El acceso directo puede complicar en gran medida el proceso de validación de las pruebas para presentarlas ante los tribunales, porque en este caso los funcionarios de las fuerzas del orden deben demostrar o probar que el acceso directo que efectuaron no afectó materialmente a la finalidad de las pruebas.” (Pág. 31, Apdo. 77)
En ningún apartado de este informe, se hace alusión a qué procedimientos llevó adelante el Departamento Administrativo de Seguridad de Colombia, DAS, entre el 3 de marzo a las 11:45 y el día 10 de marzo, en que las supuestas pruebas fueron entregadas a la INTERPOL. Las pruebas fueron obtenidas ilegalmente y sin respetar la debida cadena de custodia y, por tanto, no debería ser válidas ante ningún tribunal.
Según el mismo informe de la INTERPOL se modificaron, crearon y borraron archivos de sistema.
El informe asegura que entre el 1º y el 3 de marzo se modificaron, crearon y borraron archivos de sistema. Indica, asimismo, que de los archivos de usuario sólo se hicieron aperturas, o sea que sólo se leyeron sin supuestamente modificar sus contenidos. Sin embargo, no indica qué archivos de sistema son los afectados y por qué, particularmente, fueron borrados algunos de ellos. Aparecen miles de documentos con fechas a futuro que, según el mismo informe, puede que se generaran desde otras computadoras con estas fechas erróneas. Esta misma argumentación sería válida para asegurar que cualquier documento con fechas pasadas también podría haber sido modificado y transferido desde otras computadoras.

La Justicia española, vergonzosamente al servicio de la guerra en Colombia

Durante el último año hemos asistido a una ofensiva por parte del Gobierno colombiano encabezado por Juan Manuel Santos, que ha recurrido a los montajes judiciales para criminalizar a periodistas y activistas sociales, y para quitar del camino voces molestas. En septiembre de 2010 El Procurador colombiano (ente supuestamente encargado de controlar a los servidores públicos), Alejandro Ordóñez Maldonado, sancionó disciplinariamente a la senadora liberal Piedad Córdoba, con destitución e inhabilidad por 18 años "por haber promocionado y colaborado con las Farc".
El delito que realmente se persigue en todos estos casos es el haber promovido el intercambio humanitario de prisioneros entre las FARC y el Estado colombiano, las dos fuerzas beligerantes de una guerra que el Estado colombiano se niega a reconocer mientras bombardea a población civil y millones de campesinos son desplazados por el narco-paramilitarismo auspiciado y amparado por el Estado (como pone en evidencia, por ejemplo, el escándalo del DAS y la sentencia contra su director, Jorge Noguera Cotes).
Perseguir y promover un diálogo político para allanar el camino de la paz con justicia social en Colombia. Ese es el crimen también de Remedios, aunque no solamente de ella...
En el año 2000 Eduardo Zaplana recibió a Raúl Reyes y a una delegación de las FARC en un viaje que hicieron a Europa. Les recibió en el Palau de la Generalitat con honores de Jefe de Estado. Hasta ahora, no hemos visto ninguna acusación contra Zaplana ni conocemos su "alias" de guerrillero, pero a juzgar por el razonamiento del juez Velasco en su auto, debería ser igualmente imputado por "integración en organización terrorista", ya que uno de los delitos de Remedios habría sido ser "favorecedora de responsables de las FARC en foros internacionales".
Pero claro, era el año 2000, las FARC eran consideradas una organización beligerante en un conflicto armado que nadie se atrevía a poner en duda, y del que se pensaba que no había otra salida que el diálogo político. No había habido 11 de septiembre de 2001, ni la UE se había plegado a la estrategia estadounidense de "guerra global contra el terrorismo", ni se había aprobado por parte del Consejo de Europa una lista construida arbitrariamente y sin ningún sustento judicial ni parlamentario, de organizaciones consideradas "terroristas", en la que se incluyó a las FARC.

Una injusticia muy lenta

Hace dos años y ocho meses que Remedios García Albert dejó de ser una ciudadana con plenos derechos para pasar a un limbo legal y un linchamiento mediático del que no puede defenderse, porque mientras dan por buenas las "evidencias" fabricadas por el Estado genocida de Colombia, que se ha permitido incluso espiar e intervenir comunicaciones a diputados, europarlamentarios y abogados de media Europa, ningún juez la está juzgando.
Cuando el gobierno libio bombardea a su población civil, se toman sanciones internacionales. ¿Y en Colombia?
Cuando determinados sectores de esa población se levantan en armas y reivindican cambios, se les llama "rebeldes", "insurgentes", pero no he visto que ningún medio los tilde de "terroristas". ¿Y en Colombia?
En una empresa, cuando un trabajador es negligente, y no hace aquello para lo que se le paga, se le despide. ¿Y en la Audiencia Nacional?
¿Cómo puede ser que las actuaciones de los jueces no solamente no sirvan para restituir absolutamente nada, sino que sean en sí mismas una causa de injusticia y oprobio contra ciudadanos inocentes?

Otras noticias relacionadas recomendadas por Rebelión

El caso de Remedios García Albert (Carlos Tena. Rebelión 5 mayo 2010)
Cómo se criminaliza a los defensores de los derechos humanos (Carlos Alberto Villanueva. Diagonal, 25 marzo 2010)

jueves, 17 de marzo de 2011

El relator de la ONU sobre torturas exige explicaciones a EE.UU sobre el trato en prisión a Bradley Manning


bradley-manning.jpg
El analista de inteligencia del ejército de los EE.UU, Bradley Manning, ha permanecido confinado en una celda minúscula 220 días consecutivos y durante 23 horas al día. En su única hora libre se le permite andar pero no correr. Cuando suena la alarma a las cinco de la madrugada, el soldado ha de permanecer desnudo y visible frente a la puerta de su celda. Ahora también se le obliga a dormir desnudo mientras una cámara le vigila…
El acoso ha ido tan lejos que un relator especial de las Naciones Unidas sobre torturas ha presentado ante el Departamento de Estado norteamericano una solicitud formal para conocer los detalles sobre el trato que recibe Bradley Manning en la prisión militar de Quantico. “¿Esto es Quantico o Abu Ghraib?”, se ha preguntado, por su parte, el congresista demócrata y ex candidado presidencial Dennis Kucinich.
Según Kucinich, el total aislamiento durante 23 horas al día y el hecho de ser obligado a permanecer desnudo en su celda podría considerarse como “trato cruel e inusual” y constituir una “posible violación del derecho internacional”:
Tras las primeras alegaciones sobre malos tratos, pedí que me dejaran verle para poder comprobar por mí mismo las condiciones de su confinamiento.
“Mi petición no se puede demorar más”, alega el congesista demócrata, que acusa a los responsables de la prisión de Quantico de violar el Manual de Campo del Ejército de Tierra.
Kucinich recuerda que Manning “no ha sido encontrado aún culpable de ningún delito”. El congresista recalca que en el Manual del Ejército de Tierra se prohíbe taxativamente “forzar a estar desnudos, a cometer actos sexuales o a posar de una manera sexual” a los prisioneros. Claro que Manning es el responsable de que haya pruebas sobre todos esos abusos del ejército de los EE.UU o de los vuelos que llevan el dinero de la droga a los Emiratos Árabes Unidos, Dubai para ser más precisos, con la permisividad de El Pentágono.
Por eso resulta muy inquietante que El Pentágono después de aplicar un tratamiento que según varias comisiones formadas por juristas y cargos de la administración incita al suicidio del preso, ahora se endurezca las condiciones de Manning con la excusa de evitar el “riesgo de suicidio” obligándole a dormir desnudo para que “no se asfixie con su propia ropa (o incluso con los elásticos de sus calzoncillos)”.
El abogado de Manning ha calificado de indigno y falso este argumento y de “inexcusable y humillante” el tratamiento que está sufriendo su cliente y más cuando el psiquiatra de la prisión ha determinado que Manning no está en riesgo de suicidio.
El tratamiento que sufre el soldado Manning formaría parte esencial del clima de miedo e intimidación que estas condiciones inhumanas tienen la intención de crear pero sobre todo de la aniquilación del testigo más incómodo para convertirlo en un “vegetal” o forzar algún tipo de inculpación contra sí mismo o contra Julian Assange. Cuentan desde Londres los que siguen luchando para que el gobierno británico “haga algo” pues la madre de Manning es ciudadana británica y él se mudó a Gales cuando sus padres se separaron.
Alison Harvey, directora de la Asociación de Abogados sobre Inmigración en Londres, no tiene dudas:Bradley Manning es un ciudadano británico. Por eso Amnistía Internacional ha advertido al gobierno de Cameron de su eventual responsabilidad al no prestar ayuda ni interesarse por el caso.
Por su parte, el amigo de Manning, el programador del MIT David House, que ha podido ver al preso en la hora semanal en la que está autorizado a recibir visitas que “Manning está en un estado catatónico...
Han convertido a un joven brillante e inteligente en alguien con el que es difícil mantener una conversación.
Cuenta David Houseextrechamente vigilado y acosado por el FBI, que cuando le contó a Manning lo que estaba pasando en Túnez, Egipto y otros países éste se mostró optimista y con ganas de hablar. Fue la última vez. Desde entonces la presión ha ido a más. Las autoridades que han tolerado la corrupción o se han beneficiado de ella siguen sin ser procesados. Los responsables de lastorturas y asesinatos esperan una medalla. Los políticos leales al Pentágono: tu voto.
Más Información | bradleymanning.org
En Nación Red | Bradley Manning, ¿torturado?

domingo, 13 de marzo de 2011

El Gobierno despreció la causa judicial por el asesinato de nueve españoles en Ruanda


Ruanda
Soldados del Ejército ruandés, en una imagen de 2009. (ARCHIVO)
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  • Un alto cargo de Exteriores dijo a diplomáticos de EE UU que el Ejecutivo no apoyaba las acusaciones y veía "inútiles" algunas medidas del tribunal.
  • El Gobierno creía que organismos internacionales debían hacerse cargo del proceso abierto por el juez Andreu en 2008 contra 40 militares ruandeses.
  • Una fiscal de la Audiencia Nacional aseguró que "no irían más allá" y no pedirían extradiciones de los procesados por genocidio, lesa humanidad y terrorismo.
  • EE UU presionó e hizo un seguimiento exhaustivo del caso que aún hoy investiga el asesinato de nueve españoles entre 1994 y 2000 en Ruanda y Congo.
El Gobierno español se desmarcó en privado ante Estados Unidos y Ruanda del proceso judicial abierto en 2008 por la Audiencia Nacional contra 40 miembros de la cúpula militar tutsi por genocidio, lesa humanidad y terrorismo, delitos presuntamente cometidos en Ruanda y en la República Democrática de Congo entre 1990 y 2002 y que incluían a nueve víctimas españolas. El Ejecutivo aseguró que "no apoyaba" la causa, que ésta no tenía nada que ver con su política exterior y que algunas medidas adoptadas por el juez le parecían "inútiles".
Así se desprende de varios de los cables filtrados por Wikileaks a los que 20minutos.es ha tenido acceso a través del diario noruego Aftenposten.
Entre los nueve asesinados españoles había seis religiosos:Joaquim Vallmajo, Servando Mayor, Julio Rodríguez, Miguel Ángel Isla, Fernando de la Fuente e Isidro Uzcudun; los otros tres, Mª Flors Sirera, Manuel Madarazo y Luis Valtueña, eran miembros de la organización Médicos del Mundo. Todos ellos murieron entre 1994 y 2000, justo después de que tuviera lugar el brutal genocidio cometido por los hutus y de que los tutsis se hicieran con el poder en Ruanda. El Ejército Patriótico Ruandés / Frente Patriótico Ruandés (APR/FPR), de los tutsis, los habría matado, presuntamente, por haber sido testigos o denunciantes de sus crímenes.
Pero no sólo el Gobierno español se mostró reticente, la propia fiscalía de la Audiencia Nacional no tenía ninguna intención de "ir más allá" ni de "solicitar la extradición de los acusados", tal como aseguró una representante de ese departamento en una reunión informal con el asesor legal de la Embajada de EE UU en Madrid el 5 de mayo de 2008, justo tres meses después de que el juez Fernando Andreu dictara un auto de procesamiento (6 de febrero) de 182 páginas que implicaba, entre otras cosas,órdenes de arresto internacional contra la cúpula militar del Gobierno ruandés. Según un despacho confidencial, la fiscal llegó a afirmar que la causa fue investigada y tramitada sólo "para satisfacer a las familias".

Los intereses de EE UU en la zona

EE UU, no obstante, sí se tomó muy en serio el proceso -que comenzó en 2005 con una querella del Forum Internacional para la Verdad y la Justicia en el África de los Grandes Lagos- y presionó a las autoridades españolas para que rebajaran la tensión con Ruanda. Ni siquiera las palabras "alentadoras" de la fiscal, que sugerían, según la Embajada, que el caso podría quedar "en agua de borrajas", echaron para atrás sus intenciones. ¿Por qué? Porque Estados Unidos tiene intereses políticos, económicos y estratégicos en Ruanda y sus Estados vecinos.
El presidente de Ruanda, Paul Kagame, uno de los 40 procesados por el juez Andreu, se formó en el Reino Unido y Estados Unidos, país este último en el que recibió entrenamiento militar (en Fort Leavenworth, Kansas) y del que es considerado aliado. Por otro lado, la región de los Grandes Lagos de África sufre desde 1996 una explotación ilegal de sus recursos naturales, tal y como ha denunciado Naciones Unidas en varios informes, en la que entran en juego el oro, los diamantes y el coltán -mineral con el que se fabrican teléfonos móviles-, que se terminan exportando -gran parte desde Ruanda- a varios países de occidente, entre ellos, Estados Unidos.

Inmunidad del presidente Kagame

El Gobierno español "no apoyaba" las acusaciones y consideraba que había otras vías a través de las que actuar, como el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR). Estados Unidos, por su parte, estaba preocupado -según otro cable- por la rapidez con la que Interpol tramitaría las órdenes de detención internacional y por si se pediría la extradición de aquellos procesados con aparente estatus diplomático, como Rugumya Gacinya, agregado militar en la Embajada de Ruanda en Washington, o Kayumba Nyamwasa, embajador de Ruanda en India. El único que no podía -ni puede a día de hoy- ser detenido o reclamado es el presidente Kagame, que tiene inmunidad.
Cinco de los procesados participaban en esos momentos en misiones de la ONU, sobre todo en Darfur (Sudán)Otros cinco procesados participaban en esos momentos en misiones de la ONU, sobre todo en Darfur (Sudán). Entre ellos, el general Karenzi Karake, comandante adjunto del contingente UNAMID Force, cuyo nombramiento causó una gran polémica; su mandato, a pesar de las protestas, se alargó hasta 2009 y fue utilizado por el presidente Kagame en varias ocasiones para amenazar a la comunidad internacional: si el general -o alguno de los destinados a Sudán- era apartado de su puesto, Ruanda retiraría a sus soldados y dejaría de colaborar con la ONU, en cuyo Consejo de Seguridad está Estados Unidos como miembro permanente.
Interpol sugirió a EE UU que si España pedía el envío de "notificaciones rojas" -de alto nivel- para los procesados, Ruanda podría negarse alegando motivos políticos. Es más, el agregado legal de la Embajada estadounidense especifica en el cable que Interpol podría tener también "cierto derecho de tanteo" sobre si enviaba las notificaciones o no. Lo que hizo, exactamente, en 2010 cuando se negó a incluir en su lista de reclamados por 188 países a los tres militares de EE UU que dispararon el proyectil que mató al cámara José Couso en Irak en 2003. Por si acaso, la Embajada en Madrid desaconsejó que cualquiera de los acusados por el juez Andreu viajara a EE UU y pidió "precaución" a su Gobierno.

"Que Moratinos llame a la ministra"

En mayo de 2008, Estados Unidos decidió presionar de una forma más activa. El embajador estadounidense de la Oficina de crímenes de guerra, Clint Williamson, viajó a Madridy pidió expresamente que Moratinos llamara a su homóloga ruandesa, Rosemary Museminali, y le repitiera que la postura del Ejecutivo español era "diferente" a la de los jueces. EE UU, por su parte, contactaría con los embajadores de Alemania y Reino Unido en Madrid para que ayudaran a "motivar" al Gobierno y planeó un encuentro en Nueva York entre el fiscal general ruandés y el representante permanente de España en la ONU.
El proceso sigue abierto en la Audiencia: quedan testigos por declarar y la investigación sigue su curso    No hay más cables desde Madrid -los documentos de Wikileaks abarcan hasta febrero de 2010- sobre este asunto. Aunque sí hubo novedades posteriores, ya que a pesar de las presiones y las reticencias de la fiscalía, el proceso sigue abierto en la Audiencia Nacional: quedan testigos por declarar, la investigación sigue su curso y hay varias comisiones rogatorias en marcha. Hay que destacar también que los contactos entre los Gobiernos español y ruandés han continuado y que el fiscal responsable del caso no siempre ha sido el mismo:
  • Junio de 2010. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, anunció que Zapatero copresidiría con Paul Kagame el Grupo de Impulso de los Objetivos de desarrollo del milenio.
  • Julio. Paul Kagame viajó a Madrid para una primera reunión; Zapatero canceló por las presiones su encuentro privado y envió a Moratinos.
  • Septiembre (17). El Consejo de Ministros aprobó pedir a Sudáfrica la extradición de uno de los procesados, Kayumba Nyamwasa, exiliado -pero no detenido- en dicho país. Sudáfrica, por el momento, guarda silencio. Los 39 acusados restantes se encuentran en Ruanda, cuya Constitución prohíbe las extradiciones: algunos regresaron "pocas horas" después de que el juez dictara su auto, según fuentes consultadas por 20minutos.es.
  • Septiembre (20-22). Cumbre en Nueva York de los Objetivos del milenio: Zapatero evitó de nuevo la foto con Kagame.
  • Octubre. Se hizo público un informe de la ONU que sugería que el ejército ruandés de Kagame podría ser culpable de genocidio.