En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Gandhi.


lunes, 25 de mayo de 2009

¿Por qué tiene tanto miedo el Estado de Israel a la periodista Amira Hass?

Amira Hass
Palestine Telgraph

Traducido del inglés por Carlos Sanchis y revisado por Caty R

Palabras de Amira Hass:
«Dejemos aparte a los israelíes cuya ideología apoya la desposesión del pueblo palestino porque “Dios nos eligió”. Dejemos a un lado a los jueces que blanquean cualquier política militar de exterminio y destrucción. Dejemos aparte a los mandos militares que a sabiendas encierran a toda una nación en rediles rodeados de muros, torres de observación fortificadas, ametralladoras, alambre de espino y cegadores proyectores. Dejemos a un lado a los ministros. Todos esos no se cuentan entre los colaboracionistas. Esos son los arquitectos, los planificadores, los diseñadores, los verdugos.
Pero hay otros. Historiadores y matemáticos, veteranos editores, estrellas de los medios de comunicación, psicólogos y médicos de familia, abogados que no apoyan a Gush Emunim y Kadima, maestros y educadores, amantes del senderismo y cantantes espontáneos, magos de la alta tecnología. ¿Dónde estáis? ¿Y qué hay de vosotros investigadores del nazismo, del Holcausto y de los gulags soviéticos? ¿Podríais estar todos a favor de sistemáticas leyes discriminadoras? ¿Leyes que ponen de manifiesto que a los árabes de Galilea ni siquiera se les compensará por los daños de la guerra con las mismas sumas a las que sus vecinos judíos tendrán derecho? (Aryeh Dayan, Haaretz, 21 de Agosto).
¿Es posible que estéis todos a favor de una ley de ciudadanía racista que prohíbe a un árabe israelí vivir con su familia en su propia casa? ¿Que estéis de acuerdo con más expropiaciones de tierras y con la demolición de más huertos para otro asentamiento de colonos y para otra carretera exclusivamente para judíos? ¿Que todos vosotros respaldéis los bombardeos y el lanzamiento de misiles que matan ancianos y jóvenes en la Franja de Gaza?
¿Puede ser que todos vosotros estéis de acuerdo con que un tercio de Cisjordania (el Valle del Jordán) esté fuera del alcance de los palestinos que han obtenido ciudadanía extranjera y no puedan volver con sus familiares a los territorios ocupados?
¿Pueden estar realmente vuestras mentes tan lavadas con la excusa de la seguridad, que estéis de acuerdo en prohibir a los estudiantes de Gaza estudiar terapia ocupacional en Belén y medicina en Abu Dis e impedir a personas enfermas de Rafah recibir tratamiento medico en Ramala? ¿Creéis que todo esto se puede ocultar tras la explicación "no teníamos ni idea"?: no teníamos ni idea de que la discriminación practicada en la distribución del agua –controlada exclusivamente por Israel- deja a miles de familias palestinas sin agua durante los calurosos meses de verano; no teníamos ni idea de que cuando el ejército bloquea la entrada a los pueblos también bloquea el acceso a los manantiales y depósitos de agua. Pero no es posible que no hayáis visto las puertas de acero a lo largo de la carretera 344 de Cisjordania que bloquean el acceso a los pueblos palestinos por los que pasa. No puede ser que apoyéis que se impida el acceso de miles de agricultores a sus tierras y plantaciones, que apoyéis la cuarentena sobre Gaza que impide la entrada de medicamentos a los hospitales, la interrupción del suministro de electricidad y agua a 1,4 millones de seres humanos, cerrando su única conexión con el mundo durante meses.
¿Es posible que no sepáis qué está pasando a 15 minutos de vuestras facultades y oficinas? ¿Es verosímil que apoyéis el sistema en el que los soldados hebreos, en los puestos de control militar en el corazón de Cisjordania, dejan a decenas de miles de personas esperando cada día durante horas bajo el sol abrasador, al tiempo que seleccionan: residentes de Nablús y Tulkarem no están autorizados a pasar, los de 35 años y menores, ¡hala!, vuelvan a Yenín, los residentes del pueblo de Salem ni siquiera pueden estar aquí, una mujer enferma que se ha saltado la fila debe aprender una lección y sin duda permanecerá detenida durante horas. La página de Internet de Machsom Watch está disponible para todos; en ella hay incontables testimonios parecidos y peores, la rutina de cada día. Pero no puede ser que aquellos que se espantan por cada esvástica pintada sobre una tumba judía en Francia y por cada titular antisemita en la prensa local de España no sepan cómo llegar a esta información y no se espanten e indignen.
Como judíos, todos nosotros disfrutamos de los privilegios que nos ofrece Israel, lo cual nos convierte a todos en colaboracionistas. La cuestión es qué hacemos cada uno de nosotros de una forma diaria activa y directa para minimizar la cooperación con un régimen depredador que nunca se sacia. Firmar una petición y expresar enojo no sirve. Israel es una democracia para sus judíos. Nuestras vidas no corren peligro, no nos van a encerrar en campos de concentración, nuestro medio de vida no se verá afectado y nos negarán la distracción en el país o en el extranjero. Por consiguiente, la carga de colaboracionismo y la responsabilidad directa son enormemente pesadas»
Fuente:http://www.paltelegraph.com/middle-east/77-middle-east/839-why-the-state-of-israel-is-so-afraid-of-the-journalist-amira-hass
Públicado en Rebelión 24/05/09

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